El 2 de abril de 1982, Argentina inició el operativo militar para recuperar las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, territorios en disputa con el Reino Unido. Lo que comenzó como la «Operación Rosario» se transformó en una guerra de 74 días que dejó un saldo de 649 militares argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños fallecidos.

El conflicto estalló en un contexto de crisis interna en Argentina, gobernada por la dictadura cívico-militar encabezada por Leopoldo Galtieri. El intento de recuperar las islas fue visto como una estrategia para fortalecer el régimen ante el descontento popular y la crisis económica. Sin embargo, el gobierno británico, liderado por Margaret Thatcher, reaccionó con una imponente fuerza naval que desembarcó en las islas el 21 de mayo y logró la rendición argentina el 14 de junio.

Desde entonces, la cuestión de la soberanía sigue siendo un punto de tensión en las relaciones entre Argentina y el Reino Unido. Mientras que Argentina mantiene su reclamo sobre las islas y las considera parte de su territorio, el Reino Unido sostiene su control basándose en el derecho de autodeterminación de los isleños, quienes mayoritariamente se identifican como británicos.

El impacto del conflicto trascendió lo militar. En Argentina, la derrota aceleró la caída de la dictadura y abrió paso a la restauración democrática en 1983. En el Reino Unido, la victoria fortaleció políticamente a Thatcher y aseguró su reelección.

A lo largo de los años, la disputa territorial ha seguido siendo motivo de debate en organismos internacionales, como la ONU, que insta al diálogo entre ambas naciones. Mientras tanto, cada 2 de abril, Argentina recuerda a los veteranos y caídos en la guerra con actos conmemorativos en todo el país, manteniendo vivo el reclamo de soberanía sobre las islas.