Las dos CTA junto a un grupo de sindicatos de la CGT colmaron con 150 mil personas la Plaza de Mayo por quinta vez en el mes de marzo para exigir un freno al ajuste económico, paritarias sin techo, un aumento de emergencia a los jubilados y el fin de la oleada importadora, y convocaron a realizar un paro contundente el 6 de abril para “terminar la luna de miel con un Gobierno que usó el diálogo social para poner de rodillas a los trabajadores”.

Desde el palco, el titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli; el de la CTA de los Argentinos, Hugo Yasky; y el dirigente de la UOM, Francisco “Barba” Gutiérrez, reivindicaron la defensa de la democracia y descartaron las acusaciones de “desestabilización” esgrimidas por el Gobierno nacional, pero convocaron a un plan de acción para movilizarse “hasta que se caiga este plan económico”.

