Dada la crisis por la que viene atravesando el municipio, y en consonancia con la filosofía política de “reestructuración” que lleva adelante el gobierno provincial, el actual intendente de Berisso Jorge Nedela solicitó al legislativo municipal se apruebe la ordenanza a partir de la cual se declara la emergencia económica, financiera, administrativa, social y administrativa, que le otorgaría un poder absoluto sobre pagos de deudas y destino de los trabajadores.
En este contexto y con la mayoría lograda en el legislativo comunal, es prácticamente imposible que se le nieguen a Nedela la suma de los poderes que la ordenanza establece. Enmarcado por el descontesnto y el malestar por los retrasos en los pagos de Horas extras que los trabajadores debieron percibir en el mes de diciembre, la suma de las facultades al ejecutivo municipal le permitiría al jefe municipal, suspender por 30 días el pago a los prestadores de servicios, decidir sobre las labores y formas de pagos de los trabajadores, disponer sobre la reestructuración de funciones, Traslados y cambios de dependencias o tareas; así como el cambio de horario y la suspensión de horas extras a los trabajadores municipales, a la vez que podrá solicitar la junta médica a todos los municipales que se encuentren de carpeta médica.
Con esta medida que algunos ven como manotazo de ahogado, solo se acrecienta el malestar de los trabajadores y gremios que entienden que la gestión es incapaz de generar los recursos que le permitan efectivizar el normal desarrollo de las actividades municipales.