Mientras miles de trabajadores acataban el paro nacional convocado por la CGT y las CTA, el presidente Javier Milei intentaba mostrarse activo en una Casa Rosada semivacía.
El Gobierno nacional respondió al paro con una combinación de declaraciones altisonantes, fotos cuidadosamente montadas y llamados a la delación ciudadana. Aunque desde los micrófonos oficiales insistieron en que fue “un día normal”, la magnitud de la medida de fuerza se hizo sentir tanto en la calle como en los pasillos del poder.
“Este es el paro de la casta sindical”, lanzó el propio Milei, mientras sus ministros sumaban frases como “es un fracaso total” o “se perdieron 880 millones de dólares”. La contradicción fue evidente: si nada pasó, ¿cómo explicar semejantes pérdidas económicas?
Casa Rosada, fotos y ausencias
Para contrarrestar la imagen de un país paralizado, el Presidente organizó una reunión con su gabinete en la Rosada. Posaron para la foto con sonrisas y pulgares en alto. Participaron Karina Milei, el vocero Adorni, los ministros Pettovello, Caputo, Bullrich, Cúneo Libarona, Francos, Petri, Lugones y hasta Martín Menem y Santiago Caputo. La gran ausente, como viene siendo habitual, fue la vicepresidenta Victoria Villarruel.
La postal, sin embargo, no logró tapar el vacío en oficinas y ministerios, donde gran parte de los trabajadores públicos adhirieron a la huelga.
Campaña contra el paro
Desde el miércoles, los usuarios del transporte público escuchaban un mensaje repetido por altoparlantes: “Ataque a la República. La casta sindical atenta contra millones de argentinos que quieren trabajar”. Se invitaba incluso a denunciar presiones para adherirse al paro llamando al 134. Ayer, con muchas estaciones casi desiertas, ya no había a quién dirigir el mensaje.
El Ministerio de Seguridad informó que recibió 823 llamadas, de las cuales 92 estaban vinculadas directamente al paro. Aseguran que hay “datos específicos” que están siendo analizados.
Por su parte, el vocero presidencial Manuel Adorni no ahorró adjetivos: calificó a la dirigencia gremial como “la casta sindical kirchnerista de los Moyano” y habló de “uno de los últimos coletazos de quienes viven del apriete y la extorsión”. Incluso comparó la reacción sindical con la de “animales salvajes acorralados”.
Jorge Macri también apuntó contra el paro
En la Ciudad de Buenos Aires, el jefe de Gobierno Jorge Macri también se sumó al coro oficialista. Destacó que todas las escuelas porteñas abrieron y que hubo “presente docente normal”, pero lamentó el “alto ausentismo de alumnos”, responsabilizando a las familias.
Desde el gobierno porteño se advirtió además que se descontará el día a quienes se hayan adherido al paro, una decisión replicada por el Ejecutivo nacional, a pesar de que los sueldos estatales están congelados desde agosto pasado.

