Enmarcado por cánticos y con un número cercano a las 100 personas, el edificio del Concejo Deliberante estuvo superando la temperatura máxima del día, en el último viernes de este año 2017.
La necesidad de sacar la emergencia económica por parte del oficialismo y tras denuncias de aprietes desde los diferentes sectores ligados a la política local, Maximiliano Barragán edil del Frente Renovador consultó a los presentes si debían dar quórum o renunciar a su banca.
Los gritos, cánticos y posiciones encontradas calentaron el termómetro de un Concejo Deliberante altamente caldeado por un proyecto de ordenanza que no encuentra acompañamiento por ningún sector de la sociedad salvo, los ligados a la gestión de Nedela.
La consulta de Barragán, que llamó poderosamente la atención de los presentes, culminó con la continuidad del edil en la banca y su ausencia para garantizar el quórum que cambiemos necesitaba.
Seguro de sus palabras y con el apoyo del Frente Renovador en las voces de el Senador Fernando Carballo y Sebastián Galmarini, Barragán echó por tierra las esperanzas de la Gestión Nedela, que buscaban sacar la ordenanza que otorgaría al ejecutivo lo que ya se conoce en la jerga popular, como los “super- poderes”.
“…Estamos seguros y eso nos pone contentos, que están asegurados los sueldos de los empleados municipales y hemos presentado ante el ejecutivo, una propuesta superadora para alcanzar la recaudación deseada” a la vez que en relación a los hechos que culminaron con custodia policial en los domicilios de los dos ediles del Frente Renovador, Maximiliano Barragan expuso, “…es difícil entender, pero dada las amenazas que llegaron desde provincia, nación y el distrito de diferentes sectores –los que estaría comprometidos con la aprobación de la ordenanza- mi mujer está preocupada y es muy difícil afrontar esta situación”
Aclarando en relación a la gravedad de los hechos, que dada la situación “siento -dijo Barragán- me está persiguiendo el país”
Por cuarta vez entonces, se ve caída la sesión del Concejo Deliberante local que busca, de manera urgente la aprobación de una ordenanza que declararía la emergencia económica de la ciudad y la adhesión del municipio al Pacto Fiscal; mientras algunos viejos exponentes de la política local no se extrañarían si mañana, 30 de diciembre, se convoca a sesionar a las 8 de la mañana.