La mitad de las villas y asentamientos del país registra un alto grado de vulnerabilidad y dos de cada diez, atraviesa una situación crítica. Esto significa que en ellos, no ingresan las ambulancias ni la policía, se inundan cada vez que llueve y que el acceso a los servicios básicos es una dificultad diaria. El triste ranking lo encabezan la villa Roca, en Berisso; Lapacho III, en Tartagal y La lagunita, en Rosario.

Estos son sólo algunos de los datos que arrojó un nuevo análisis de la ONG TECHO, que realizó un relevamiento de asentamientos el año pasado, y aseguró que en el período 2013-2016 no hubo mejoras en los más de 2000 barrios precarios que relevó en todo el país.
En TECHO indicaron que para la generación del IVT fueron los vecinos de cada barrio los que ponderaron las distintas variables (acceso a los servicios básicos, la cercanía geográfica a factores de riesgo como basurales o torres de alta tensión, el impacto de las inundaciones o el ingreso de los servicios de emergencias como bomberos o ambulancias), otorgándoles la prioridad que consideraban.
La villa Roca o Los Provincianos, como también se conoce está a pocos kilómetros de la capital bonaerense. Las 400 familias que la habitan sufren especialmente las inundaciones. Este asentamiento nació en 2009 y usa leña o carbón para calefaccionarse. No tiene alumbrado público ni conexión a la red cloacal ni de agua.
Estos son sólo algunos de los datos que arrojó un nuevo análisis de la ONG TECHO, que realizó un relevamiento de asentamientos el año pasado, y aseguró que en el período 2013-2016 no hubo mejoras en los más de 2000 barrios precarios que relevó en todo el país.
Para realizar este análisis se creó un Índice de Vulnerabilidad Territorial (IVT) en el que se estableció en una escala de 1 al 4 -media; media alta; alta y crítica- el grado de vulnerabilidad al que están expuestos los habitantes. En 3 años no hay cambios significativos en ninguna de las 11 variables del índice de vulnerabilidad, lo que habla de la falta de políticas públicas en escala adecuada para esta problemática. A su vez estamos convencidos que la problemática es abarcable y que los habitantes saben las prioridades y cómo resolverlas. Para eso se necesitan proyectos legislativos que demanden el uso de herramientas como este índice, que obliguen a priorizar los siempre escasos recursos públicos», advirtió Virgilio Gregorini, director ejecutivo del capítulo argentino de la ONG.
Fuente :techo

