Los ajustes que se replican en todas las áreas del Estado a nivel nacional también llegaron a los municipios gobernados por Cambiemos. Sin comunicación previa, y repitiendo el modus operandi de otras dependencias nacionales, Martiniano Molina intendente de Quilmes prohibió esta mañana el ingreso de alrededor de 400 trabajadores contratados en áreas tan sensibles como hospitales, guarderías públicas y en la Subsecretaría de Niñez y Adolescencia.
“La situación es caótica porque el intendente había dicho públicamente que iba a ajustar al personal político, de sueldos más altos, pero terminó haciendo todos lo contrario: echó trabajadores”, denunció Claudio Arévalo, secretario general de ATE-Quilmes

