Una vez finalizada las elecciones, el Gobierno nacional dejó trascender el proyecto de reforma laboral que presentará en el Congreso la semana próxima, en el mismo establece importantes modificaciones en la ley.

Una de las más importantes es la reducción de costos para las indemnizaciones de los trabajadores, para lo cual creará un fondo para abonar las mismas, que en principio se solventaría con aportes patronales.
El proyecto impulsado por Cambiemos hace explícito que para el cálculo del mejor sueldo no se tendrán en cuenta ni las horas extras, ni el salario anual complementario, ni cualquier tipo de bonificación o comisión que haya cobrado el trabajador. Esto implica que el sueldo que sirve de base será más bajo y en consecuencia la indemnización también lo será.
Otra de las variantes importante a la hora de despedir trabajadores es la creación de un marco legal para un «Fondo de Cese Laboral», similar a lo que ocurre con el sector de la construcción. El fondo deberá establecerse en los convenios colectivos de cada actividad y, si se establecen, implican que se financiarán con el aporte de los empleadores al mismo. Ese organismo sectorial será quien luego pague las indemnizaciones por despido cuando se produzca una cesantía.

