El representante de los trabajadores agremiados en UPCN en el Ministerio de Seguridad, Kobunco Araujo, se comunicó con EL PROGRAMA RADIAL “Del Otro Lado”, para contar cual es la situación laboral de los trabajadores civiles en dicho Ministerio.

El delegado a través de una entrevista telefónica denunció: “La situación es terrible, el personal civil puede agremiarse (ley 10.430), no así el personal policial. Al Ministro Ritondo lo único que le está interesando es contar chalecos, contar cuantas balas tiran y lo único que le importa es el sector policial, y el personal civil, que tenemos una diferencia numérica de 93 mil efectivos policiales contra 500 civiles, estamos discriminados”.
El entrevistado también detalló las problemáticas en relación al salario que perciben los administrativos: “El personal tiene un promedio de 20 años, porque está desde que se creó el Ministerio, y con un promedio de 20 años de antigüedad en una categoría 11, está en 12 o 13 mil pesos, que lo que te indica es que estás abajo del ICP del nivel de pobreza que establece el gobierno oficial, mientras que tenés un policía administrativo (…) por suerte para ellos, alguien que ingresó hace un año y medio, está cobrando entre 16 y 17 mil pesos”.
Araujo también denunció cuales son las condiciones edilicias paupérrimas del Ministerio: “Hemos detectado alacranes (…) se fumigó una oficina, y al otro día en la oficina de al lado estaban llamando porque tenían 12 (…) El agua potable, elemento básico (…) que es un derecho del trabajador tener esa agua paga por el empleador, el agua la está pagando el mismo empleado”.
Y agregó a la lista de peligros que representa el lugar: “Paredes electrocutadas, entraderas de agua por los techos (…) es ediliciamente desesperante, estamos sentados sobre un polvorín (…) debajo del primer patio está todo el polvorín de armamento”.
Preocupado Kobunco alertó“No tenemos dimensión de cuál sería el tamaño de una accidente ahí adentro, no lo podemos dimensionar, lo desconocemos, porque el lugar es vedado para el personal civil”para proseguir señalando en su relato la preocupación al decir “No puedo imaginar la cantidad de situaciones similares que se pueden identificar en el resto de la Provincia”
Finalmente indicó cuál es su perspectiva sobre esta difícil situación: “Siento desolación, hay una insensibilidad y una discriminación total, no hay respeto por la vida humana en sí, acá no hay una cuestión de regímenes, de que yo estoy en contra de que el policía gane más que yo, no, estoy también peleando por alguien que no puede agremiarse, como es el policía que no tiene voz, estoy peleando por su vida también”.

