Un hombre de 35 años fue detenido durante un operativo de control vehicular en la bajada de la Autopista La Plata-Buenos Aires tras comprobarse que conducía con 2,13 gramos de alcohol por litro de sangre, carecía de licencia de conducir y además se encontraba inhabilitado por una infracción similar cometida meses atrás.
El procedimiento fue realizado por agentes de la Subsecretaría de Seguridad Vial del Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires, en conjunto con personal de AUBASA, la Policía bonaerense y la Agencia Nacional de Seguridad Vial, en el marco de los controles preventivos que se desarrollan de manera permanente en distintos corredores viales.
Según se informó, el conductor circulaba a bordo de una camioneta Peugeot Partner cuando fue interceptado para un control de rutina. Al realizarse el test de alcoholemia, el resultado arrojó 2,13 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que supera ampliamente el límite permitido por la legislación vigente, que establece tolerancia cero para conducir en territorio bonaerense.
La situación se agravó al constatarse que el hombre no poseía licencia de conducir vigente y que pesaba sobre él una inhabilitación para manejar desde el 14 de marzo de este año. La sanción había sido impuesta luego de que fuera detectado conduciendo bajo los efectos del alcohol en un operativo anterior, infracción que derivó en una prohibición para conducir durante 18 meses.
De acuerdo con las autoridades, el procedimiento quedó registrado a través de cámaras corporales utilizadas por los inspectores intervinientes. Durante el control, el conductor intentó justificar la falta de documentación, aunque la consulta realizada en los sistemas oficiales confirmó tanto la sanción vigente como la reincidencia en la conducta.
Desde el Ministerio de Transporte provincial remarcaron la importancia de los controles para prevenir siniestros viales y advirtieron sobre los riesgos que implica conducir bajo los efectos del alcohol. Asimismo, destacaron que la reincidencia en este tipo de infracciones representa una conducta de extrema gravedad que pone en peligro la vida del propio conductor y de terceros.
Las autoridades reiteraron que la política de alcohol cero al volante continúa siendo una de las principales herramientas para mejorar la seguridad vial y reducir los accidentes en las rutas y caminos de la provincia.

