Un informe revela que las preocupaciones económicas y la inseguridad siguen dominando la agenda ciudadana

La educación continúa ocupando un lugar secundario entre las principales preocupaciones de los argentinos, según revela un reciente estudio elaborado por la organización Argentinos por la Educación. De acuerdo con el informe, apenas el 5% de la población identifica al sistema educativo como el problema más importante que enfrenta actualmente el país.

El dato posiciona a la educación en el séptimo lugar dentro del ranking de inquietudes sociales, detrás de temas vinculados a la economía, la situación política, el empleo y la seguridad.

Qué dice el informe sobre la percepción de la educación en Argentina

El trabajo, denominado «Percepción social sobre la educación y la política educativa», fue desarrollado por las investigadoras Valentina Gabrielli, Tomás Besada y Eugenia Orlicki a partir de datos obtenidos por Latinobarómetro y la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés.

Los resultados muestran que, aunque la preocupación por la educación registra una leve recuperación en comparación con los años posteriores a la pandemia, aún se encuentra lejos de convertirse en una prioridad central para la mayoría de la sociedad.

En 2020, el porcentaje de personas que señalaba a la educación como principal problema había descendido al 3,4%. Cuatro años después, el indicador alcanzó el 5%, reflejando una mejora moderada pero insuficiente para escalar posiciones entre las principales demandas ciudadanas.

La situación en América Latina

La tendencia observada en Argentina también se replica en gran parte de la región. Según datos de Latinobarómetro, apenas el 3,4% de los latinoamericanos considera que la educación representa el principal desafío de sus respectivos países.

En contraste, la inseguridad y las dificultades económicas aparecen como las preocupaciones predominantes, concentrando la mayor cantidad de respuestas entre los encuestados.

Diferencias según edad, género e ingresos

El estudio también identificó variaciones en la valoración del tema educativo según distintos perfiles de la población.

Las mujeres expresan una preocupación ligeramente mayor que los hombres respecto de la situación educativa. Asimismo, los sectores de mayores ingresos y las personas de entre 26 y 40 años son quienes muestran una mayor sensibilidad hacia esta problemática.

Estos grupos tienden a otorgar una relevancia más alta al debate sobre la calidad educativa y las políticas públicas vinculadas al sector.

Evaluación de las políticas educativas

Además de analizar las prioridades sociales, la investigación examinó la percepción ciudadana sobre las políticas educativas implementadas entre 2018 y 2026.

Los niveles de aprobación oscilaron entre el 20% y el 35% durante gran parte del período analizado. Aunque se registró una mejora temporal a comienzos de 2020, los índices volvieron a descender en los años posteriores.

Según los datos relevados, en marzo de 2026 la satisfacción con las políticas educativas se ubicó nuevamente en torno al 28%.

El desafío de instalar la educación en la agenda pública

Las conclusiones del informe plantean un interrogante sobre el lugar que ocupa la educación dentro de las prioridades colectivas. A pesar de ser considerada un factor clave para el desarrollo social y económico, el tema continúa relegado frente a problemáticas más urgentes para la ciudadanía.

Especialistas del ámbito académico remarcan la necesidad de fortalecer el debate público sobre educación y generar políticas sostenidas que permitan mejorar la calidad del sistema en un contexto atravesado por desafíos económicos y sociales cada vez más complejos.