Sin las presencias de los dirigentes Pablo Moyano y Sergio Palazzo la reunión a agenda abierta fue solicitada por la central obrera ya que buscan ver de qué manera se implementará y reglamentará la imposición de ganancias en el país.

Desde el gobierno buscan que no haya nuevos paros generales por un lado y que se implemente la reforma laboral que se aprobó en la llamada Ley Bases, tales como terminar con las multas a los empleadores que buscan blanquear a los trabajadores contratados, facilitar el trámite de regulaciones a trabajadores de cero, acortar periodos de prueba.

Fuentes consultadas indican que se trató de una reunión sumamente distendida en la que el gobierno se lleva un balance positivo, se tendrá que esperar unas semanas para ver cuál será el rol que tome la CGT que se definirán en el Consejo Directivo convocado para el 25 de Julio.