El ritual de la quema de muñecos, una tradición arraigada en La Plata para despedir el año viejo, adquirió este 2026 un fuerte contenido de protesta futbolística. La figura del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, fue elegida como uno de los «personajes del año» a terminar en el fuego, marcando una postal de desahogo y reclamo de cara al nuevo calendario deportivo.
La iniciativa fue impulsada por «Los Pibes de la 68», un grupo de simpatizantes que decidió llevar adelante el acto en la madrugada del 1 de enero. El muñeco, confeccionado con rasgos claramente reconocibles del dirigente, fue exhibido en la zona de 124 y 68, en el barrio Villa Progreso, muy cerca del casco urbano de la capital bonaerense.
El punto cúlmine del simbólico repudio se alcanzó a las 2.22 de la madrugada. En un clima que mezcló el festejo popular con una clara atmósfera de reclamo, la quema se concretó en medio de cánticos e insultos dirigidos no solo a la AFA, sino directamente a su máxima autoridad, Claudio Tapia.
La elección no fue casual. La figura de Tapia estuvo en el ojo de la tormenta durante todo el 2025 debido a una serie de decisiones dirigenciales y controversias que impactaron directamente en varios clubes de la región, generando malestar entre hinchas de instituciones como Gimnasia y Estudiantes. De esta manera, el dirigente se convirtió en el blanco ideal para canalizar la frustración futbolera de fin de año mediante el ancestral rito platense.

