El hallazgo de un cráneo en las playas de la Isla Paulino ha generado una fuerte repercusión en el ámbito judicial de La Plata y Berisso. Ante la posibilidad de que este resto óseo pueda aportar luz sobre el destino de Johana Ramallo, desaparecida en 2017 y cuyos restos parciales fueron hallados en 2018, los abogados de la familia han decidido intervenir formalmente.
Los letrados Ignacio Fernández Camillo y Andrés Noetzly, quienes representan a Marta Ramallo, elevarán un pedido para acceder a las actuaciones que lleva adelante la UFI N°2 de La Plata, encabezada por la fiscal Betina Lacki.
Cabe destacar que Lacki es una funcionaria que conoce profundamente la causa, ya que estuvo a cargo de la instrucción original del caso Ramallo.
Los pasos de la pericia: De la duda a la genética
La estrategia de la querella es cautelosa pero firme. El proceso para determinar la vinculación de este hallazgo con el caso Johana seguirá una línea técnica estricta:
- Determinación de origen: El primer paso pericial es confirmar si se trata de un cráneo humano real o de un elemento artificial (como una pieza de estudio o utilería), posibilidad que aún no ha sido descartada por los investigadores.
- Identificación de sexo: Si se confirma que es un resto humano, los forenses deberán determinar el sexo.
- Cotejo de ADN: Solo en el caso de que el cráneo pertenezca a una mujer, se procederá a solicitar la comparación del material genético con el banco de datos de la causa Ramallo.
Johana Ramallo fue vista por última vez el 26 de julio de 2017 en la estación de servicio de 1 y 44. Su caso se convirtió en un símbolo de la lucha contra la trata de personas y la violencia de género en la región. En agosto de 2018, se encontraron restos de su cuerpo en la zona de Palo Blanco, Berisso, lo que transformó la causa en una investigación por homicidio, aunque hasta el día de hoy se busca completar el rompecabezas de lo sucedido.

