Con la mira puesta en el inicio del ciclo lectivo 2026, la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires anunció una inversión de 8.500 millones de pesos destinada a mejorar la infraestructura escolar y garantizar condiciones seguras en los establecimientos educativos.
El fondo será distribuido entre los 135 distritos bonaerenses, en función de la cantidad de instituciones y las necesidades específicas de cada jurisdicción. La partida contempla $2.050 millones correspondientes a fondos ordinarios, $4.126 millones asignados de manera extraordinaria para mantenimiento preventivo y $2.310 millones como refuerzo del Fondo Compensador.
Qué trabajos se realizarán
La inversión cubrirá tareas que ya están en marcha y otras previstas para las próximas semanas. Entre ellas se incluyen limpieza de tanques de agua, desagote de pozos, refacciones menores, desmalezamiento y mejoras generales en los edificios escolares.
Además, se prevé la provisión de agua potable, artículos de limpieza e higiene personal, junto con acciones de desinfección y mantenimiento de matafuegos, con el objetivo de asegurar que estudiantes, docentes y auxiliares encuentren espacios adecuados al momento de retomar las clases.
Desde la cartera educativa indicaron que tendrán prioridad aquellas instituciones que hayan sufrido situaciones de emergencia que puedan afectar el normal comienzo del ciclo escolar.
“Invertir en educación es una decisión política”
La directora general de Cultura y Educación bonaerense, Flavia Terigi, destacó que se trata del séptimo año consecutivo en el que la Provincia destina recursos específicos para garantizar el inicio de clases en condiciones óptimas.
“Es una demostración más de la importancia y el rol del Estado en el desarrollo y funcionamiento de una sociedad más justa y equitativa”, afirmó la funcionaria.
Terigi remarcó que la mejora de la infraestructura escolar es una de las prioridades de la gestión provincial y subrayó que el trabajo se realiza en articulación con los Consejos Escolares, responsables de coordinar y ejecutar las intervenciones en cada distrito, asegurando que los fondos lleguen a las necesidades más urgentes.
Con esta inyección de recursos, el gobierno bonaerense busca asegurar que las escuelas estén en condiciones para recibir a la comunidad educativa en el comienzo del nuevo año escolar.

