Cómo es habitual, año tras año las reinas infantiles arrancaron cientos de sonrisas a los visitantes que se acercaron a la carpa para disfrutar de los platos típicos, los bailes y el calor de una ciudad que se engalana en cada fin de semana de la fiesta del Provincial del Inmigrante.

En esta oportunidad, la inocencia, y la representatividad de sus descendencia, colorearon las tardes de Octubre en los más multicolores vestidos que exhibieron las reinas Infantiles de cada colectividad.

