
Ayer, el ministro Bullrich en una entrevista con la agencia oficial Télam consideró que los jóvenes pobres que reciben planes sociales pueden terminar usando ese dinero para balas. Además de la discriminación, el error conceptual de considerar a la AUH un plan social cuando se trata del reconocimiento de un derecho social y económico a quienes tienen un empleo precario o están desocupados. Un mecanismo equiparable a la asignación familiar que reciben los trabajadores en relación de dependencia.
“Los pibes de 15 a 18 años que cometen asesinatos son pibes que deberían estar en la escuela» y nosotros los políticos los estamos condenando. La clase política no le dio la respuesta, eso es la pobreza y la solución es dar educación de calidad. El problema es que la escuela hoy en el formato que tiene esta diseñada para el siglo 19 y no esta dando respuestas, lo está expulsando, y, lo que es más grave, es impermeable al ingreso de los que están afuera. Eso tenemos que cambiar, porque así vamos a terminar con la pobreza”, señaló el ministro hasta que derrapó con el uso de la ayuda social para comprar balas. A lo largo del año, las decisiones de su cartera tampoco apuntaron a la inclusión: se desactivó el Plan de Finalización de Estudios Secundarios (FinEs) y se suspendió el reparto de libros y computadoras.
Algunas noticias causan desgrado,otras risas, pero este tipo de expresión viniendo de un Ministro de Educación causan realmente vergüenza. En una sociedad castigada por una economía para pocos, en un contexto de CEOS y dando la espalda a un país que venia peleando por la igualdad ,resulta una provocación abierta a los jóvenes que fueron excluidos del sistema por parte de políticas de desigualdad. Una verdadera vergüenza tener esta persona como Ministro de Educación .
@ anibal F

