El conflicto laboral en el Astillero Río Santiago volvió a intensificarse en las últimas horas, a partir de los reclamos de los trabajadores por recategorizaciones correspondientes a 2025 que aún no fueron efectivizadas y por una recomposición salarial que lleve el sueldo básico inicial a $1.800.000. En ese marco, también fue rechazada la propuesta del gobierno bonaerense de un incremento del 3% y se solicitó la reapertura de la negociación paritaria.

La situación derivó en asambleas por sector, una asamblea general y reuniones del cuerpo de delegados de ATE Ensenada, además de una autoconvocatoria de trabajadores que manifestaron no sentirse representados por la conducción gremial actual.

En busca de destrabar el conflicto, se conformó una mesa técnica con participación de representantes de la administración provincial. Del encuentro formaron parte directivos de la empresa, el intendente de Ensenada, Mario Secco, en representación del gobernador Axel Kicillof, y miembros de la mesa directiva gremial.

Durante la reunión, el gobierno provincial informó que se otorgarán las categorías adeudadas y que se avanzará en otros planteos vinculados a condiciones de insalubridad, los cuales serán tratados en el ámbito del Ministerio de Trabajo. También se abordaron reclamos relacionados con la actualización del monto de guardería, ingresos por baja vegetativa y diversas demandas internas del personal. La propuesta será analizada en asamblea antes de definir una postura definitiva.

Desde un sector del cuerpo de delegados remarcaron que la deuda por recategorizaciones “no puede ser incluida en un paquete junto con la paritaria para forzar una aceptación global”, al considerar que se trata de discusiones diferentes: una vinculada a compromisos incumplidos y otra al reclamo salarial vigente.

En materia salarial, la asamblea aprobó como objetivo un ingreso equivalente al valor de la canasta familiar, estimado en $1.800.000 para la categoría inicial. Los trabajadores calificaron de “insuficiente” la propuesta provincial previa, que contemplaba un 2% de aumento, un 1% retroactivo, un reajuste del aguinaldo y un 1,5% retroactivo a diciembre, así como la oferta posterior del 3%, al considerar que no recompone el poder adquisitivo frente a la inflación.

Cuestionamientos desde un sector disidente

En paralelo, la agrupación 22 de Mayo difundió un comunicado en el que tomó distancia de la conducción gremial y expresó críticas tanto al gobierno provincial como a los directivos de la empresa y a referentes sindicales.

El documento también apuntó contra el gobierno municipal de Ensenada, señalando la influencia del intendente Mario Secco en la designación de la actual conducción del Astillero. En ese sentido, cuestionaron las gestiones de Julián Basteiro y Daniel Wasiejko, a quienes responsabilizaron por informes técnicos y decisiones que, según indicaron, perjudicaron el desarrollo productivo de la planta.

Asimismo, extendieron las críticas al gobernador Axel Kicillof y reclamaron señales concretas contra las políticas de ajuste, además de exigir la finalización y entrega de los buques C-79 y C-80, emblemas de la producción naval estatal. Entre las propuestas, también plantearon la adjudicación directa de buques de más de 80 metros de eslora para la Armada Argentina y la reactivación del proyecto Cruce Corto por Aguas Argentinas mediante un acuerdo entre las provincias de Buenos Aires, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Por último, la agrupación disidente cuestionó a la cúpula gremial por “permitir desde hace años que todo esto suceda” y reclamó la construcción de un espacio real de participación directa. “No queremos decisiones a espaldas de los afiliados, queremos definir nuestro futuro en una asamblea general”, expresaron.

Mientras continúan las negociaciones y se aguarda una definición en asamblea, el conflicto en el Astillero Río Santiago permanece abierto.