En la esquina de calle 20 y 167 hay un peligroso pozo producto de la rotura de una tapa de la boca de tormenta que se encuentra sobre el asfalto.
Según los vecinos, la misma se rompió en diciembre de 2016 y hasta el momento no han recibido respuestas ni soluciones por parte de los responsables.
“Esto está así desde el 24 de diciembre del año pasado cuando le pasó por arriba el camión de la basura y hundió la tapa. A los dos días hicimos el reclamo a 0800 municipal. Vino defensa civil y le pusieron un palo. Después de llamar varias veces, vino la gente de ABSA, pusieron una tapa cuadrada de material que no duró nada, porque le pasó un auto por encima y la rompió a la mitad”, aseguró uno de los vecinos en charla con El Observador Informativo.

Desde ese momento el pozo constituye un gran peligro tanto para los transeúntes como para los automovilistas y conductores de rodados menores. Es así que durante el día, algunos llegan a esquivarlo por las ramas que colocaron los vecinos, pero a la noche los autos no ven el pozo y ya hubo automovilistas que no pudieron evitar quedar atrapados allí.

“Nosotros ponemos palos y ramas para que la gente vea el pozo. Todos los días pasan caminando gran cantidad de madres y padres con sus hijos que concurren a la escuela ubicada en 20 entre 165 y 166. Muchas veces es más peligrosa la distracción de la gente que va mirando el celular, que el pozo en sí. Un día se va a caer la madre y el chico en el pozo. Además está lleno de ratas, que salen del mismo agujero. Son grandes como un gato y salen cuando llueve”, aseguró uno de los vecinos que espera la pronta solución al problema.

