El conflicto que atraviesa la metalúrgica Acerías Berisso volvió a quedar expuesto durante la audiencia realizada en las últimas horas en el Ministerio de Trabajo bonaerense. Allí, los representantes sindicales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) informaron que la firma ratificó su decisión de no abonar los montos pendientes con el personal ni avanzar con los pagos indemnizatorios.
Desde el gremio señalaron que esta postura no es nueva y forma parte de una serie de reuniones frustradas en las que la empresa evitó presentar una propuesta concreta. Incluso, según revelaron los delegados, la compañía planteó la posibilidad de presentarse en quiebra como salida ante la situación.
La negativa a afrontar los compromisos laborales encendió la preocupación entre los más de cien trabajadores afectados. Los delegados apuntaron contra la firma por lo que consideraron un accionar deliberado para desentenderse de responsabilidades básicas establecidas por la ley laboral.
En el comunicado difundido por la organización gremial, aseguraron que las familias de los operarios “quedan a la deriva” frente a un escenario incierto y cuestionaron la falta de respuestas. Al mismo tiempo, resaltaron que la planta continúa paralizada y el futuro inmediato es incierto.
Ante la falta de avances y la ausencia de soluciones por parte de la empresa, los empleados anticiparon que avanzarán con nuevas medidas de fuerza y acciones gremiales para exigir el cumplimiento de sus derechos y reclamar el pago de todo lo adeudado.
Los representantes concluyeron que la situación no solo afecta a los trabajadores, sino también al entramado productivo local, que ve cómo una fábrica histórica enfrenta un proceso de conflicto que parece agravarse con el correr de las semanas.

