El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, participó este sábado en la ciudad de Barcelona de la jornada de cierre de la Movilización Global Progresista, donde expuso en un panel sobre el rol de los gobiernos locales y mantuvo reuniones con dirigentes internacionales.

Durante su intervención en el panel titulado “Respuesta progresista local: la primera línea de la democracia”, el mandatario provincial cuestionó con dureza la gestión del presidente Javier Milei y rechazó la idea de que sus políticas hayan generado estabilidad económica. “Se intentó instalar que hay crecimiento e inversiones, pero ocurre lo contrario: se están deteriorando la producción, los salarios y áreas clave como la educación y la salud”, afirmó.

En ese marco, Kicillof planteó la necesidad de que los gobiernos subnacionales asuman un rol activo frente a la crisis: “No podemos mirar para otro lado. Tenemos que responder con inversión pública y políticas que mejoren la vida de nuestra gente”. Y agregó un mensaje con tono político: “Hay otro camino distinto al de la guerra, la crueldad y el abandono”.

El gobernador también remarcó su posicionamiento en el plano internacional, al señalar que desde la provincia de Buenos Aires se promueve una agenda basada en la justicia social y el rechazo a la violencia. “La ultraderecha no ofrece soluciones reales, y por eso es necesario construir una respuesta global”, sostuvo.

El encuentro reunió a dirigentes de distintas ciudades y regiones del mundo, entre ellos el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; su par de Roma, Roberto Gualtieri; representantes de Turquía, Canadá y Estados Unidos, y autoridades europeas vinculadas a organismos regionales.

Agenda internacional y reuniones bilaterales

En paralelo a su participación en el foro, Kicillof mantuvo una reunión con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien analizó la situación política y económica de la región y coincidió en la importancia de fortalecer la cooperación entre ambos países.

Además, el mandatario bonaerense se reunió con el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, con quien dialogó sobre el escenario europeo y el rol del actual jefe de gobierno, Pedro Sánchez, en el contexto internacional.

Por último, compartió un encuentro con la dirigente italiana Elly Schlein, donde abordaron la coyuntura económica en ambos países y el papel de las fuerzas opositoras en la construcción de alternativas.

La Movilización Global Progresista tuvo como eje promover el intercambio entre líderes políticos para afrontar desafíos globales con una mirada centrada en la defensa de la democracia y la igualdad social.