
Reunidos para conmemorar el triunfo de Antonio Cafiero como gobernador de la provincia de Buenos Aires en el año 1987, los intendentes del grupo ESMERALDA y gobernadores peronistas se convocaron en la tarde de ayer, en un escenario que comienza a delinear la nueva Renovación Peronista.
Sin Scioli en el púlpito, quien fue invitado a bajarse y sin las palabras de Espinoza ni Diego Bossio, quien se retiró a mitad de discurso visiblemente molesto, los dirigentes con representación territorial trazaron los lineamientos de un nuevo esquema de construcción dentro del PJ de cara a las legislativas del 2017.
Los primeros en llegar al NH Bolivar, fueron Daniel Scioli, Alberto Fernández, Diego Bossio y el intendente de Lomas de Zamora y Martín Insaurralde. A lo largo del acto también pudo notarse la participación de gobernadores, intendentes y dirigentes que buscan distanciarse del kirchnerismo duro.
Entre los presentes también estuvieron el presidente del PJ, José Luis Gioja; los gobernadores Domingo Peppo; Gustavo Bordet; Gildo Insfrán y Rosana Bertone; los intendentes Gustavo Menéndez y Verónica Magario, y referentes del massismo como Felipe Solá y Héctor Daer, también flamante integrante del triunvirato que conduce la CGT.
El intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, uno de los principales impulsores de esta cumbre, estuvo a cargo el cierre del acto, sentando las bases de una propuesta que busca contener al PJ «Tenemos que volver a enamorar. Queremos un peronismo que convoque y que no le tenga miedo a la autocrítica» dijo. «Con el peronismo no alcanza, pero sin el peronismo no se puede. Vuelvan compañeros, las puertas están abiertas . ¡Vamos a recuperar la victoria y a gobernar la provincia en 2019!»
Para Martín Insaurralde, uno de los referenrtes del grupo ESMERALDA y promotores del homenaje a Antonio Cafiero, la cumbre tuvo tres motivos claves «Una gran autocrítica», dijo en primer lugar; luego, agregó que planean «trabajar para que vuelvan los dirigentes que se fueron porque hicimos mal algunas cosas» mientras exaltó «Estamos convencidos de que no vamos a ser la pata peronista del gobierno de Macri».
De la reunión desarrollada en la tarde del martes «Salvo Juan Manuel Urtubey, Alicia Kirchner y Juan Manzur, estaban todos los gobernadores», concluyó Insaurralde.

