En Olavarría, la situación de los afiliados del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) es cada vez más crítica. Denuncias por demoras de hasta un año y medio en los reintegros, cobros por encima de los aranceles establecidos, y ausencia de cobertura en especialidades clave como dermatología, oftalmología y oncología, configuran un panorama alarmante que pone en jaque el acceso a la salud en la ciudad.
María Da Silva, referente de los afiliados autoconvocados en Olavarría, describió una realidad desesperante: “En muchos lugares, cuando decís que tenés IOMA, directamente no te dan turno o te lo dan para el mes siguiente. Si tenés suerte. En los policonsultorios no hay cupos y te atienden recién a los dos meses. Faltan médicos y especialidades”.
A pesar de que a principios de año se restableció el convenio entre IOMA y la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (FEMEBA), los afiliados aseguran que no se actualizaron los valores de las prestaciones ni se mejoró la cobertura. Según advierten, los médicos aún no cobraron las prácticas correspondientes al mes de marzo, y muchos centros de salud ya comenzaron a cobrar las consultas de forma particular.
Faltantes en especialidades y preocupación por medicamentos oncológicos
La atención médica está restringida a las especialidades que decidieron adherirse voluntariamente al convenio, lo que deja fuera a muchas áreas esenciales. “No contamos con atención en dermatología, oftalmología, anatomía patológica, otorrinolaringología, ni resonancias. Los valores que se pagan son tan bajos que los profesionales directamente no trabajan con IOMA”, explicó Da Silva.
Uno de los mayores focos de preocupación está puesto en los medicamentos oncológicos, que enfrentan serias demoras en su autorización y entrega. Además, se multiplican los reclamos por prácticas, prótesis y tratamientos de alta complejidad que no están siendo cubiertos.
Digitalización excluyente y falta de soluciones
Desde junio, la delegación de IOMA en Olavarría se trasladó a la Casa de la Provincia, y muchos trámites, incluidos los reintegros, deben realizarse exclusivamente de manera online. Esto ha generado un nuevo obstáculo para personas mayores que no manejan herramientas digitales. “Es injusto. No saben escanear, no tienen mail. Quedan completamente afuera del sistema”, denunció la vocera de los afiliados.
Los policonsultorios habilitados por la obra social —uno en una clínica privada y otro en una sede gremial— no logran paliar la situación. “Se usan solo en casos de necesidad extrema, pero no resuelven el problema de fondo”, agregaron.
Apoyo al proyecto de autarquía
Ante este colapso, muchos afiliados apoyan la iniciativa legislativa presentada por el radicalismo, que propone otorgarle autarquía financiera a IOMA. De aprobarse, los aportes de los afiliados dejarían de pasar por la Tesorería provincial y serían administrados directamente por la obra social. “Eso permitiría que los fondos realmente se usen para la salud, y no para fines políticos”, afirmó Da Silva.
El proyecto, que cuenta con el respaldo de sectores del PRO, aún no fue tratado en la Legislatura bonaerense, mientras la situación en Olavarría —y en otras localidades de la provincia— continúa deteriorándose.

