La Comisión Administrativa de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Ensenada emitió un comunicado en el que rechazó “los rumores malintencionados” difundidos en medios de comunicación que acusan al gremio de corrupción y de otorgar beneficios indebidos en categorías y ascensos a los dirigentes Diego Seimandi y Lorena Benaglia.

Desde la organización sindical señalaron que ambos dirigentes “evidenciaron públicamente la falsedad de las acusaciones” durante la Asamblea General realizada el 10 de noviembre, y manifestaron su disposición a brindar pruebas para “demostrar que todo fue mentira y una jugada política y falaz contra nuestro gremio”.

ATE Ensenada consideró que las denuncias forman parte de “operaciones con el único fin de generar confusión, desunión y desviar el foco de los verdaderos objetivos del Astillero”, entre los que destacaron la continuidad de los proyectos estratégicos y la finalización del Dique Flotante, obra que —según recordaron— permitirá reparar embarcaciones de hasta 90 metros de eslora.

El gremio subrayó la importancia de mantener “un Astillero fuerte y unido” para garantizar el futuro productivo y la estabilidad laboral. En ese sentido, cuestionaron las políticas del gobierno nacional encabezado por Javier Milei, al que acusaron de impulsar “privatización, reforma previsional y laboral”.

“Frente al ajuste y el vaciamiento que pretende llevar adelante el gobierno, nuestra respuesta será la movilización y la manifestación en defensa de los trabajadores”, afirmaron desde ATE.

Asimismo, informaron que impulsarán la construcción de un nuevo plenario regional con la participación de actores sociales, políticos y gremiales.

Durante la última asamblea también se resolvió participar en una movilización en defensa del Instituto de Previsión Social (IPS), junto a otros gremios estatales de la provincia de Buenos Aires, y exigir la aprobación del presupuesto provincial para garantizar el pago de salarios y aguinaldos.