El básquet de la región empieza a calentar motores y en la Villa San Carlos no quieren dejar nada al azar. Con el firme propósito de ser protagonista absoluto en el nuevo torneo de Segunda de Ascenso de la Asociación Platense de Básquetbol, el club de Berisso oficializó la conformación de su plantel para la temporada 2026.
Bajo la continuidad del proyecto liderado por Juan Martín Mendy, el equipo ya se entrena en su gimnasio con el foco puesto en la intensidad y el recambio, factores clave para un calendario que promete ser exigente.
Los guardianes del ADN Celeste
La base del éxito reside en la identidad, y por eso la dirigencia apostó por mantener la estructura que conoce el club de memoria. El equipo volverá a tener como emblemas a Gabriel Cejas y Pablo Marini, jugadores que aportan la experiencia y el liderazgo necesarios en los momentos calientes.
Junto a ellos, se confirmó la continuidad de una larga lista de nombres que garantizan conocimiento táctico y sentido de pertenencia. El plantel que sigue a disposición de Mendy se compone por:
- Iván Buszcazk y Federico Pocai
- Jerónimo Arri y Santino Arri
- Mateo Gagliardi, Patricio Lecumberry y Manuel Rodríguez
- Bruno Balihaut, Dalmiro Molina y Tomás Bokun
- Juan Manuel Holubyez y Tomás Otegui
Sangre nueva para el sueño del ascenso
Para terminar de darle forma a un «equipo largo» y con variantes en todas las posiciones, Villa San Carlos salió al mercado con precisión. Se sumaron cuatro caras nuevas que prometen potenciar la rotación y brindar soluciones inmediatas: Matías García, Santiago Zulberti, Genaro Ludueña e Imanuel Szulacki.
Con estas incorporaciones, el cuerpo técnico busca asegurar que el nivel no decaiga durante los cuarenta minutos de juego, una estrategia vital para desgastar a los rivales en la categoría de plata del básquet platense. El camino será largo, pero en Berisso el mensaje es unánime: la Villa quiere volver a ser de Primera.

