El cierre repentino de un supermercado ubicado en Avenida Montevideo y 24, en Berisso, provocó un fuerte conflicto laboral y generó preocupación entre trabajadores y vecinos de la zona. El comercio, de larga trayectoria en el barrio, bajó sus persianas de manera definitiva y dejó a nueve empleados sin tareas, según denunciaron los propios trabajadores.
De acuerdo con sus testimonios, la decisión fue comunicada por el propietario durante la noche del jueves, bajo el argumento de que la actividad comercial ya no resultaba económicamente sostenible. Sin embargo, la forma en que se concretó el cierre fue uno de los puntos que más malestar generó.
El viernes por la mañana, al presentarse en sus puestos habituales, los empleados se encontraron con que no podían ingresar al local porque las cerraduras habían sido cambiadas. “Llegamos para trabajar y no pudimos entrar”, relató uno de los afectados, describiendo la sorpresa con la que se encontraron al inicio de la jornada.
En paralelo, comenzó a circular entre vecinos un video en el que se observaría al dueño del comercio cerrando el local durante la noche y asegurando los accesos, imágenes que se viralizaron rápidamente y alimentaron el clima de tensión en el barrio.
Según indicaron los trabajadores, desde el sector sindical se les informó que percibirían el 50% de la indemnización, en el marco de la aplicación del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla reducciones en casos de falta o disminución de trabajo no imputable al empleador o por fuerza mayor, situación que deberá ser evaluada en el ámbito correspondiente.
También trascendieron datos sobre la facturación del comercio y la situación económica del emprendimiento, aunque hasta el momento no hubo una comunicación oficial pública por parte de la empresa que detalle su posición.
El caso impacta no solo por la pérdida de puestos laborales, sino también por el cierre de un comercio que formaba parte de la rutina diaria de muchos vecinos de la zona. Por ahora, no se confirmó la intervención de organismos laborales ni eventuales acciones judiciales, aunque los trabajadores analizan los pasos a seguir para reclamar sus derechos.

