La Sociedad de Bomberos Voluntarios de Berisso se encuentra hoy en la vanguardia de la gestión institucional, no por recibir grandes subsidios, sino por su capacidad de generar autonomía.

Mientras la Federación Bonaerense de Bomberos y los cuarteles de todo el país aguardan por fondos millonarios adeudados de la Ley 25.054 (correspondientes a 2025 y lo que va de 2026), el cuartel local ha decidido no detenerse.

Roberto Scafati, presidente de la entidad, expresó su profunda preocupación por este retraso del Estado Nacional, pero destacó que gracias a la cuota societaria, el alquiler del salón de eventos, los bonos contribución y el puesto de comidas, la operatividad y el crecimiento edilicio están garantizados.

Lo que hace único este proceso de modernización es el factor humano. Las obras no son tercerizadas; son los mismos bomberos quienes, durante sus sábados y feriados, cambian techos, pintan y realizan instalaciones eléctricas.

  • Liderazgo operativo: Bajo la órbita del grupo «Intendencia», liderado por el Cabo Carlos Mambrín, se ejecutan las remodelaciones de los vestuarios masculinos y la ampliación de los sectores de guardado de unidades.
  • Seguridad y Tecnología: El bombero Jonathan Hidalgo (Cuartel Villa Zula) encabeza la instalación de un sistema de 50 cámaras de seguridad, mientras que el Subcomandante Mario Belloni supervisa las complejas obras eléctricas.
  • Mecánica de Precisión: El área de mecánica mantiene la flota de 20 móviles en estado óptimo, con solo una unidad fuera de servicio a la espera de repuestos importados.

Salto tecnológico en la emergencia

Una de las inauguraciones más críticas de este año es la sala de recarga de aire respirable. Con la incorporación de un compresor italiano de alta tecnología, el tiempo de carga de los tubos de oxígeno —esenciales para incendios de magnitud— se redujo drásticamente de 20 minutos a solo 1 minuto y medio.

Proyectos a futuro: Espacio para crecer

Dada la magnitud de la flota actual, Scafati subrayó la necesidad imperiosa de más espacio físico. Actualmente, se analiza la posibilidad de adquirir una propiedad vecina para construir un nuevo galpón que permita resguardar todas las unidades bajo techo, protegiendo así la inversión realizada en el parque automotor.

«Cada peso invertido proviene del esfuerzo compartido entre el vecino que colabora y el bombero que, además de arriesgar su vida en cada salida, dedica su tiempo libre a levantar con sus propias manos las paredes de su segundo hogar», concluyó Scafati.