Desde el Centro de Veteranos de Ex Combatientes Islas Malvinas (CEVECIM), expresamos nuestro rechazo y repudio al acuerdo firmado entre la Canciller Diana Mondino y su contraparte británica, David Lammy. Este acuerdo perjudica los intereses de los argentinos y incumple la Cláusula Primera de nuestra Constitución Nacional, que establece que es atribución del Congreso de la Nación establecer tratados de este tipo con otros países.

Este nuevo acuerdo retoma el mismo espíritu del acuerdo Foradori-Duncan de 2016, que permitió a Gran Bretaña ampliar su zona de explotación de recursos renovables y no renovables en nuestro Atlántico Sur, así como renovar vuelos de conexión entre San Pablo, Córdoba e Islas Malvinas, con el objetivo de llevar mano de obra para la explotación de nuestros recursos.

La administración anterior, encabezada por Mauricio Macri, utilizó la causa de la Cruz Roja Internacional para identificar las tumbas de soldados sepultados como NN. Ahora, el actual Gobierno de Javier Milei y su Canciller, Diana Mondino, han accedido a la estrategia británica de utilizar una cuestión humanitaria para avanzar en lograr mejores condiciones en la ocupación ilegal de las Islas Malvinas, del Atlántico Sur, y su proyección hacia la Antártida.

Este tipo de acciones solo beneficia a la política usurpadora británica, ya que no arroja ningún aspecto positivo para nuestros derechos soberanos. Además, evidencia las características de un gobierno nacional que aplica políticas sistemáticas de entrega de nuestra soberanía en favor de intereses foráneos.

Con este tipo de anuncios, se busca confundir a la opinión pública, hablando de mejoras en las relaciones bilaterales con quienes deberían únicamente entregar un territorio que usurpan por la fuerza desde 1833. En el documento no se pronuncia nada sobre los derechos argentinos en el Atlántico Sur, la explotación de recursos naturales, las concesiones de pesca ni otros beneficios que disfrutan los isleños. En ningún párrafo se menciona el reclamo de devolución de las tierras y mares que, por argumentos históricos, geográficos y jurídicos, corresponden a la Nación Argentina.

Una vez más, se demuestra la falta de respeto hacia los verdaderos “Héroes”, que son los caídos en la contienda bélica, así como hacia sus familiares. «El mapa de nuestro país no estará completo hasta que los Héroes que descansan en Malvinas no estén bajo la bandera celeste y blanca».