A cuatro décadas del desastre nuclear de Accidente de Chernóbil, la comunidad ucraniana volvió a reunirse para mantener viva la memoria de una tragedia que marcó generaciones. En Berisso, la Asociación Ucrania de Cultura Prosvita Filial Berisso llevó adelante un emotivo encuentro con el objetivo de reflexionar sobre el impacto del hecho en la identidad de su pueblo.
La jornada comenzó con una disertación del analista Gustavo Sterzcek, quien abordó las consecuencias sociales y culturales de la catástrofe, a la que definió como una “huella invisible grabada en el alma” del pueblo ucraniano.
Luego, la doctora Laura Damonte, especialista de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, aportó una mirada técnica sobre la radioactividad y sus efectos, contribuyendo a comprender en profundidad la magnitud del desastre.
En representación de la institución anfitriona, Natalia Vacun Dykyj compartió palabras cargadas de emoción, destacando “el coraje de un pueblo frente a la desidia del poder”, en alusión a las circunstancias que rodearon la tragedia.
Mientras se desarrollaban las exposiciones, niños y niñas de la colectividad participaron del “Rincón de las Acuarelas”, una propuesta artística que permitió canalizar la memoria y dejar mensajes de esperanza a través del arte.
Desde la organización agradecieron el acompañamiento de autoridades y representantes de distintas instituciones, entre ellos los concejales Federico Ruiz y Daniela Rivero, integrantes de colectividades, miembros del CEVECIM y del equipo Radioactividad de la UNLP.
El encuentro no solo permitió recordar uno de los episodios más trágicos del siglo XX, sino también reafirmar la identidad y la memoria colectiva de la comunidad ucraniana, que sigue transmitiendo su historia a las nuevas generaciones.

