Con localidades agotadas y un público de 160 personas que colmó la sala, este sábado el Teatro Comunitario de Berisso pondrá punto final a Creer o Reventar, la obra que durante tres años se convirtió en una marca de identidad cultural para la ciudad.

El espacio vivirá un momento de mucha importancia tras años de funciones ininterrumpidas, en el que para sus realizadores, acompañantes y espectadores fue un enorme aprendizaje.

La pieza nació en tiempos de pandemia como una intervención breve en la calle Nueva York, inspirada en sus fantasmas. Con el correr de los meses y bajo la codirección de Joaquín Merones, la propuesta tomó forma de dramaturgia de una hora que combinó teatro, música en vivo e historias locales.

El público pudo encontrarse con personajes que reflejan la memoria de Berisso: inmigrantes, obreros del frigorífico, las mujeres del prostíbulo London, como asi también escenas que evocan tragedias, luchas sindicales y pasajes de la vida obrera, todo narrado con versos y canciones originales.

Con el cierre de Creer o Reventar, el Teatro Comunitario ya pone la mirada en su próximo desafío: celebrar dos décadas de trayectoria artística y social en la ciudad.