La posible candidatura de Cristina Fernández de Kirchner como diputada provincial por la Tercera sección electoral reconfiguró el mapa interno del peronismo bonaerense, justo en el tramo final de las negociaciones rumbo al cierre de listas, previsto para el próximo 7 de septiembre.

Luego de una breve pero significativa comunicación entre la expresidenta y el gobernador Axel Kicillof, sectores del oficialismo comenzaron a mover fichas. En particular, los intendentes agrupados en el Movimiento Derecho al Futuro, con fuerte anclaje territorial en la región, activaron discusiones internas ante lo que interpretan como un intento del kirchnerismo de imponer condiciones en el armado de listas.

Entre las estrategias en evaluación, aparece el regreso de las candidaturas testimoniales, una herramienta ya utilizada en 2009, cuando Néstor Kirchner encabezó la lista de diputados nacionales junto a Daniel Scioli y Sergio Massa, por entonces gobernador bonaerense y jefe de Gabinete.

Hoy, esa fórmula revive en el plano local, con jefes comunales alineados con Kicillof que buscan afianzar territorio y visibilizar gestiones. Un caso emblemático es el de Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda, quien ya confirmó que encabezará la lista de concejales en su distrito. Su objetivo: consolidar su liderazgo local y proyectarse en el tablero seccional.

En paralelo, La Cámpora apuesta a disputar el municipio con el senador bonaerense Emmanuel González Santalla, uno de los referentes más cercanos al núcleo kirchnerista.

Desde el entorno de Ferraresi aseguran que la jugada apunta a poner en valor la gestión municipal y diferenciarla del avance del modelo libertario. “Queremos que los vecinos identifiquen las obras, los servicios y los espacios públicos como logros de una administración sin motosierra”, afirman desde su equipo.

El escenario en la Tercera sección comienza a tomar forma, y con nombres de peso en juego, se anticipa una definición intensa dentro del oficialismo.