Luego de la apertura del período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de Berisso, distintos concejales expresaron sus miradas sobre el discurso del intendente Fabián Cagliardi, marcando coincidencias y también cuestionamientos sobre la situación actual de la ciudad.

Uno de los planteos más críticos fue el del concejal Maxi Fernández, quien se mostró visiblemente fastidioso por lo que consideró reiteradas promesas que no llegan a concretarse. En ese sentido, puso especial énfasis en la problemática de la basura, señalando que se trata de una de las preocupaciones cotidianas de los vecinos y que requiere soluciones efectivas.

Desde el oficialismo, en cambio, el concejal Grasso destacó los ejes de gestión mencionados por el intendente, especialmente en áreas como salud, asistencia social, acompañamiento a las instituciones y seguridad. Según remarcó, se trata de políticas que impactan directamente en la calidad de vida de la comunidad.

“Son aspectos que el vecino de nuestra ciudad debe validar y no tomarlos como algo natural”, sostuvo, al tiempo que subrayó la importancia de continuar consolidando “una ciudad ordenada, transparente y de calidad”.

En la misma línea, la concejal “Tete” también se refirió al capítulo de seguridad, donde valoró las acciones que se vienen desarrollando. Entre ellas, destacó la ampliación de la flota de patrulleros, la incorporación de nuevas cámaras de monitoreo y el refuerzo del personal policial destinado a la prevención del delito en distintos barrios.

De esta manera, las repercusiones posteriores al discurso de apertura reflejaron tanto críticas de la oposición como respaldos desde el oficialismo, en un contexto donde la agenda de gestión local continuará siendo eje de debate dentro del Concejo Deliberante durante el año legislativo.