El conflicto entre IOMA y sus afiliados se profundiza con cada nuevo episodio. En julio pasado, Homero Giles, titular de la obra social, prometió soluciones para Tandil. Sin embargo, cinco meses después, los problemas no solo persisten, sino que se han expandido a otros distritos. La falta de actualización en los valores de cobertura, los pagos atrasados y el abandono de los afiliados son solo algunos de los síntomas de un sistema en crisis.
Distritos como Bragado, Rojas y Alberti han quedado sin acceso a médicos suficientes, mientras que en Olavarría, la atención depende de un acuerdo con COCEBA que ha demostrado ser ineficaz. Las demoras en turnos y autorizaciones obligan a los afiliados a pagar de su bolsillo, lo que no siempre es reintegrado. La situación es especialmente crítica para jubilados y pacientes crónicos, quienes deben cubrir costos exorbitantes para acceder a medicamentos y consultas.
El descontento de los afiliados se ha materializado en protestas, petitorios y reuniones con legisladores. Sin embargo, la gestión provincial no parece estar a la altura del desafío. Con un presupuesto histórico proyectado para 2025, los afiliados esperan que Kicillof tome medidas urgentes para revertir una situación que amenaza con convertirse en un escándalo político de proporciones.
Mapa Territorial
Son cerca de 20 los distritos que en la actualidad se encuentran abandonados por el ejecutivo bonaerense. Cada uno con su particularidad: 16 que ya no cuentan con prestación de IOMA (Alberti, Bragado, Florentino Ameghino, General Arenales, General Viamonte, Colón, Rojas, Leandro N. Alem, Olavarría, Azul, Tapalqué, General Alvear, General Lamadrid, Daireaux, Laprida y Lincoln), tres que ya firmaron un acuerdo con el Círculo Médico local (Chacabuco, Junín y General Pinto) y uno que hizo lo propio con el municipio (Navarro).
Pero para entender mejor el conflicto vale dividir en dos a la Provincia. Por un lado, los distritos de la primera, segunda y cuarta sección; y por el otro, los ubicados en la sexta y séptima que se ubican entre el centro y el sur bonaerense. Con una particularidad en ambos casos: las regiones mencionadas son, en parte, cercanas entre sí.
De los 16 municipios que hoy no cuentan con prestación, dos se encuentran en la segunda sección (Rojas y Colón), hay siete en la cuarta (Bragado, Alberti, Leandro N. Alem, Lincoln, General Viamonte, General Arenales, Florentino Ameghino), tres en la sexta (Laprida, General Lamadrid, Daireaux) y cuatro en la séptima (Olavarría, Azul, Tapalqué y General Alvear).
En todos estos distritos, IOMA pretende reemplazar a FEMEBA con otros prestadores. Detrás de esa intención hay un claro fin comercial. Pero, además, se pone en riesgo la calidad de un servicio que hoy levanta múltiples quejas por toda la Provincia y que deja a la deriva a miles de afiliados.
La decisión del IOMA de cortar con FEMEBA tuvo un alto impacto en Rojas y Colón, exponentes de la segunda sección provincial. La imposibilidad de encontrar profesionales locales conlleva una obligación directa de tener que viajar hacia otras ciudades aledañas para poder ser atendidos recargando a su vez a los efectores de salud de los municipios cercanos.
Pese al acuerdo con el Círculo de Médicos de Junín, la cuarta sección es una de las más perjudicadas. En Bragado son 11 mil los afiliados que quedaron en manos de solo cinco médicos, con demoras en los turnos por más de tres meses y con un hospital local al borde del colapso.
Algo similar se da en la ciudad vecina de Alberti, donde un grupo de autoconvocados se reunirá el próximo 28 de noviembre para leer y firmar un petitorio para entregarle a Giles. En el mismo aseguran que “se sienten afectados y desprotegidos por el corte de la atención médica de nuestra mutual en el distrito de Alberti“ y “ante esta Emergencia Sanitaria sentimos que lo que nos ocurre es injusto, ilegal y vergonzoso para todos los afiliados, porque hemos aportado a esta mutual sin obtener la prestación que nos corresponde”. El resto de la sección se encuentra en una situación similar debiendo viajar a 9 de Julio o a Junín para poder atenderse.
La sexta y la séptima sección, por su parte, están representadas en una misma región conocida como Olavarría, por ser el distrito de cercanía más importante para los siete municipios que hoy no cuentan con prestaciones médicas en la zona centro-sur.
Vale mencionar que en octubre pasado, Giles ordenó que IOMA corte relación con FEMEBA y apuró un acuerdo con el Consorcio del Centro de la Provincia de Buenos Aires (COCEBA) que es administrado por los municipios de Olavarría, Azul, Laprida y Daireaux.
Desde la llegada de COCEBA los afiliados quedaron desprotegidos ya que la obra social no cumple con las coberturas básicas como tampoco con aquellas de alta complejidad y solo ofrece prestaciones en los policonsultorios en María Auxiliadores, tres médicos de UDOCBA y el hospital municipal de Olavarría.
Si los vecinos quieren realizar una consulta con los médicos de cabecera deben afrontar un pago de 20 a 25 mil pesos y esperar el reintegro, algo que no viene sucediendo en los últimos tiempos. Desde el distrito cabecera hay un fuerte rechazo a COCEBA. Algo que también pasó de parte del Círculo Médico de Olavarría que llamó a una asamblea con sus 200 profesionales y el resultado fue contundente: 129 médicos se manifestaron en contra del acuerdo.
Los representantes del colectivo de afiliados autoconvocados del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), acompañados de concejales y autoridades de la Unión Cívica Radical (UCR) de Olavarría, mantuvieron un encuentro con el senador y vicepresidente del Senado bonaerense, Alejandro Cellillo.
La reunión se desarrolló en el Comité Radical local, donde los afiliados autoconvocados expusieron sus inquietudes y entregaron cerca de 4.000 firmas recolectadas en apoyo a la FEMEBA ante el repentino corte del convenio por parte de la mutual provincia
Para cerrar, en Azul los trabajadores estatales son mayoría por lo que el corte de IOMA impacta de lleno. Los médicos de Azul (muchos de cabecera de afiliados de IOMA) están cobrando $5 mil por cada receta que le hacen a los pacientes. Los jubilados, que son los que más reclaman por las prestaciones, hacen más de tres recetas por mes, a veces hasta van dos veces por semana a consulta, por lo que pagan cada consulta 5 mil pesos por cada receta (en efectivo sin reintegro).
El hospital municipal se encuentra colapsado, no sólo por los miles de afiliados al IOMA que no pueden pagar la consulta médica, sino por los vecinos de los municipios que acuden al nosocomio para atención especializada.

