La situación dentro de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) en la provincia de Buenos Aires ha escalado en tensión tras una dura denuncia realizada por Jesús Nieves Pérez, referente de la Agrupación Educación Viva, quien aseguró que el gremio se encuentra en un “estado de abandono absoluto” y bajo una conducción “que ya no representa al afiliado”.

En diálogo con este medio, Nieves Pérez no ahorró críticas y afirmó: “Hoy el gremio está usurpado. Hay gente sin ninguna experiencia ocupando lugares claves, sin ninguna conquista gremial que mostrar”. En ese contexto, detalló una larga lista de servicios esenciales que han dejado de funcionar, perjudicando directamente a los trabajadores afiliados.

Uno de los reclamos más urgentes está vinculado con el acceso a medicamentos. Según el dirigente, en la farmacia del sindicato los descuentos muchas veces no se aplican correctamente, dejando a los afiliados a merced de otras farmacias privadas donde, paradójicamente, no deben pagar nada. “Es un sinsentido que muestra el desinterés hacia los afiliados”, sostuvo.

Otro punto crítico señalado por el referente gremial es el deterioro de los espacios recreativos y deportivos, en especial el Edificio Bicentenario, donde se desarrollaban actividades físicas y de bienestar. “Está prácticamente abandonado. Funciona según el humor del administrador, cierra en verano y exige una inscripción web que muchos compañeros ni siquiera saben usar”, denunció.

Pero las acusaciones más graves tienen que ver con irregularidades en las elecciones de delegados. Nieves Pérez denunció que algunos candidatos fueron obligados a firmar renuncias anticipadas bajo presión y amenazas, una práctica que viola la ley 23.551. “Lo denunciamos con grabaciones, fotos y testimonios ante la Secretaría de Trabajo y en la conducción nacional, pero todo se maneja para que no avance”, lamentó.

En ese marco, apuntó directamente contra Juan Pablo Oyarzabal, actual secretario gremial de UPCN-PBA, quien según Nieves Pérez presidió la junta electoral en medio de las supuestas maniobras irregulares. También recordó el despido de una vicepresidenta de su agrupación por “no alinearse con los lineamientos internos”.

Consultado sobre el futuro del sindicato, el dirigente fue tajante: “No nos preocupa el 2026, nos preocupa el presente. El afiliado hoy está solo. No tiene respuestas. Ni siquiera sabe que tiene derecho a votar”. Y sobre las últimas paritarias, cuestionó: “No fueron aumentos, fueron recomposiciones a la baja, cerradas entre cuatro paredes, sin consultar a nadie”.

Desde la Agrupación Educación Viva, impulsan una renovación profunda de la estructura sindical: “Nosotros no venimos a hacer política partidaria, venimos a hacer gremialismo. Y el gremialismo, para nosotros, es una sola cosa: defender al trabajador”.