La provincia de Buenos Aires puso en marcha una nueva edición de Escuelas Abiertas en Verano, una propuesta que vuelve a garantizar el acceso a la educación, la recreación y la alimentación durante el receso escolar. La iniciativa alcanza a más de 220 mil niñas, niños y adolescentes desde los 3 años, distribuidos en 1.724 sedes a lo largo de todo el territorio bonaerense, incluidas 65 que funcionan en contextos de encierro.
El programa, impulsado por la Dirección General de Cultura y Educación, se extenderá hasta el 30 de enero y propone jornadas de cuatro horas diarias, de lunes a viernes, en turnos de mañana y tarde. Durante ese tiempo, las y los participantes realizan actividades deportivas, artísticas, recreativas y acuáticas, con el objetivo de promover la inclusión, el cuidado de la salud y el desarrollo integral.
Desde el área educativa provincial destacaron que Escuelas Abiertas en Verano forma parte de una política pública orientada a sostener el vínculo educativo durante todo el año, fortaleciendo la igualdad de oportunidades y el acompañamiento a las comunidades, aun fuera del calendario escolar tradicional.
Cada distrito cuenta con equipos de coordinación, mientras que en cada sede hay directivos y docentes a cargo de la planificación de las propuestas. En los espacios con piletas o espejos de agua, además, se dispone de guardavidas para garantizar la seguridad.
La iniciativa también asegura la continuidad del Servicio Alimentario Escolar (SAE), con la provisión de colaciones y almuerzos para quienes participan, reforzando el derecho a la alimentación junto con el acceso a espacios de recreación y aprendizaje.
Con una articulación sostenida entre el sistema educativo, los municipios y otros organismos, el programa vuelve a consolidarse como una herramienta clave para que miles de chicos y chicas puedan disfrutar de un verano con contención, actividades y derechos garantizados en toda la provincia.

