Con una convocatoria que superó las 500 personas, el radicalismo con mayor despliegue territorial de la provincia de Buenos Aires se reunió en Saladillo en un encuentro clave para ordenar su estrategia y empezar a posicionarse como una alternativa real de poder.
Participaron dirigentes de las ocho secciones electorales, junto al bloque mayoritario de diputados provinciales, legisladores nacionales e intendentes. El diagnóstico fue compartido y sin matices: la situación económica y social golpea de lleno a los bonaerenses y la política no está logrando dar respuestas efectivas.
“Los extremos le han hecho mucho daño al país y particularmente a la provincia”, coincidieron los referentes, que pusieron el foco en la pérdida del poder adquisitivo, la incertidumbre laboral, el deterioro de la seguridad y las falencias en el sistema de salud.
El encuentro se desarrolló bajo el lema “Pensar el presente y construir futuro” y tuvo como principales oradores a Alejandra Lordén, Valentín Miranda, Pablo Juliano y el intendente de General Viamonte, Franco Flexas.
Además, dijeron presente 13 intendentes radicales, entre ellos José Luis Salomón, Francisco Recoulat y Maximiliano Suescun, consolidando una foto de volumen político que el espacio busca capitalizar.
Durante la jornada, el eje estuvo puesto en construir una propuesta con identidad propia, capaz de interpretar la demanda social y ofrecer respuestas concretas. “Hay una creciente distancia entre la política y la vida cotidiana de la gente”, advirtieron, al tiempo que remarcaron que el contexto actual exige más gestión que discurso.
En ese sentido, se planteó la necesidad de fortalecer equipos técnicos, incorporar nuevas miradas y diseñar una agenda enfocada en soluciones sostenibles, en un escenario marcado por la inflación persistente y la caída de ingresos.
Debate y paneles
El encuentro también incluyó exposiciones de especialistas que aportaron distintas miradas sobre los desafíos actuales. El experto en educación Axel Rivas analizó el impacto de la inteligencia artificial en el sistema educativo, mientras que las periodistas Sandra Borghi y Mariel Di Lenarda abordaron el rol de la comunicación en contextos de alta fragmentación.
Por su parte, el analista Gonzalo Aziz trazó un panorama de la coyuntura nacional y provincial, y el empresario Rosendo Grobocopatel puso el foco en la comunicación política en la era digital.
Con este tipo de movimientos, el radicalismo bonaerense busca dejar atrás el rol secundario y empezar a jugar en primera. La incógnita, claro, no es si tienen estructura —eso quedó claro— sino si lograrán traducirla en poder real en un escenario político cada vez más volátil.

