En Berisso Villa San Carlos logró superar a Filandria por 3-0 con tantos de Orona, Machin y Samaniego para conseguir su primer triunfo en condición de local en el momento justo del Clausura.
Con esa victoria y el triunfo de Villa Dalmine ganó 2-1 ante Cañuelas por lo que le permitió salvarse a una fecha del final. La Villa sufrió todo el año y está última jornada tuvo su premio con mantener la categoría en condición de local.

Los locales golpearon de entrada con el tanto de cabeza de Orona en el área chica que a pesar del intento de evitar la caída sacó el balón de adentro del arco.
Tuvo varios situaciones de poder quedar estirar el marcador pero la poca la falta de determinación y malas decisiones en los metros finales no pudieron vencer la resistencia del arco del Canario.

Un primer tiempo en el que la Villa fue mejor, se lo vio con mucha seguridad en el medio y pudo despegar cada envío aéreo de los visitantes.
Ya en la segunda parte los berissenses entraron un poco dormido, no hacían pie y la visita lo sometía con la tenencia de la pelota y algunas situaciones que pasaron cerca del arco defendido por Akimenko.
Con el 1-0 a favor llegó el impulso necesario con las buenas noticias que llegaban desde Campana con el gol de Dalmine y que vencía a Cañuelas, rival directo en la lucha por la permanencia,
Aunque pudo salir del agobio, y en su primera situación de riesgo. Un tiro libre termino con un perfecto cabezazo de Machin para estirar el marcador y poner el 2-0 parcial.

Ya con un Flandria desarmado, el Villero aprovecho un descuido defensivo logró la recuperación en zona de ataque para que Samaniego convierta el tercero y liquide el encuentro en Berisso.
El final en el Gennacio Salice, Cañuelas había empatado y el suspenso se mantenía. Quedaban 10 minutos en Campana y pudo llegar la alegría en el cierre del partido con el tanto de Dalmine para desnivelar el marcador y decretar el descenso de Cañuelas.

