En las últimas horas, se hizo saber desde la capital provincial que cada distrito dará cuenta de los acuerdos paritarios, acciones que  deberán responder con fondos propios para cubrir los aumentos salariales

Los arreglos que oscilan entre 18 a 36%, denotan  una ancha grieta en los aumentos de salarios que, en medio del pulseo entre Mauricio Macri con la CGT y María Eugenia Vidal con los gremios docentes, otorgaron los intendentes de la provincia de Buenos Aires para el 2017.

Julio Garro, alcalde PRO de La Plata, consiguió en noviembre que los municipales le firmen una paritaria de 18%. En el otro borde, el peronista Fernando Gray, de Esteban Echeverría, dio una suba que en los sueldos más bajos trepa a 36%.

Mientras que la oferta más alta la hizo Mario Secco, intendente K de Ensenada: quien propuso  un 44% de aumento en el básico, ´propuesta que el sindicato municipal rechazó exigiéndole a cambio, 30% en todos los conceptos y en un solo pago a lo que el Kirchnerista Intendente de Ensenada, Mario Secco aceptó.

Como la paritaria depende de cada municipio, la Provincia no las puede limitar. El recurso es otro y desde La Plata avisan que cada distrito deberá responder con fondos propios para cubrir los aumentos salariales.

En San Martín, donde gobierna Gabriel Katopodis, se avanzó con una paritaria que va de 25% a 27%. Martín Insaurralde ofreció en Lomas de Zamora una suba variable de 23% y 28%. Gray, en Echeverría, otorgó subas que van de 27% a 36% -según el segmento salarial- mientras que en Almirante Brown, Mariano Cascallares (PJ), fijó una suba variable que se estira hasta 24%. Juan Pablo de Jesús, en el partido de la Costa, dio 31,5% mientras que en Avellaneda, Jorge Ferraresi, un cristinista explícito, aumentó 30% en tres tramos, con cuotas de 12, 9 y 9%. Uno de los gremios se levantó de la negociación.(fuente Nexofin)