Las redes sociales en estos últimos 10 años han crecido exponencialmente permitiendo que negocios, Pymes y emprendimientos puedan crecer a corto, mediano y largo plazo.
Gracias a plataformas como Facebook, Instagram, Twitter, Linkedin y demás páginas que han surgido en estos últimos años, permitieron que diversos productos, servicios y marcas potencien su número de clientes y que crezca la inversión para beneficio de uno, con el objetivo de poder vender en redes sociales.
En este sentido, podemos mencionar a Youtube, una plataforma que fue de menos a más, donde principalmente los videos que se difundian era para “pasar el rato” y, posteriormente, varios “youtubers” comenzaron a ver el lado económico a esta plataforma, haciendo videos de aprendizaje, crecimiento, humor, preguntas, investigación y demás cuestiones que atrajeron a los usuarios a seguirlos.
En ese momento, aparecieron las empresas que decidieron apostar a la publicidad, para aparecer en los distintos videos que los usuarios veían, dando a través de un corto de 15 segundos, un mensaje cautivador, para que adquieran y consuman su producto.
Ese mismo proceso, ocurre en Facebook e Instagram, lugares donde las pymes hoy en día y producto de la pandemia, han comenzado a gestionar, ramificando y fragmentando el rango de búsqueda para que su público se conecte con esa marca.
En este contexto, la pandemia mostró la mejor faceta de las redes sociales, dejando aún lado los medios convencionales como diarios, radios y televisión.

