El debate sobre la baja de la edad de imputabilidad vuelve a instalarse con fuerza en la agenda pública tras el brutal asesinato de Kim, la niña de 7 años que perdió la vida luego de ser arrastrada 15 cuadras por un vehículo robado en manos de menores de edad. La tragedia, que ha conmocionado a la sociedad, expone la falta de medidas concretas del gobierno de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires y la inacción del Congreso para abordar esta problemática.
El abogado y analista político Héctor Costa se refirió al caso y sostuvo que «la baja de imputabilidad es una necesidad urgente en el país». Para el especialista, la ausencia de un marco legal más severo para los menores que cometen delitos graves ha generado un escenario de impunidad que alienta la repetición de hechos similares. «No podemos seguir permitiendo que menores de edad sean utilizados como herramienta del crimen organizado o que actúen con total impunidad, sabiendo que no tendrán consecuencias reales por sus actos», afirmó Costa.
En este sentido, el abogado cuestionó con dureza al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a quien acusó de no tomar medidas efectivas en materia de seguridad. «Mientras la ciudadanía vive con miedo y ve cómo los delincuentes se adueñan de las calles, el gobierno provincial sigue minimizando el problema y se niega a discutir cambios profundos en la legislación», apuntó. Asimismo, Costa criticó al Congreso de la Nación por la falta de avances en el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad: «Es un tema que cada tanto vuelve a la agenda cuando ocurre una tragedia, pero nunca se traduce en decisiones concretas. Necesitamos leyes claras y firmes que protejan a las víctimas y no a los delincuentes».
El caso de Kim no es un hecho aislado, sino un reflejo de una problemática estructural que afecta a todo el país. La creciente participación de menores en delitos violentos exige una respuesta urgente de parte de los poderes del Estado. Sin embargo, mientras las discusiones políticas se dilatan y las medidas de fondo brillan por su ausencia, las víctimas siguen sumándose en un clima de inseguridad que no da tregua.

