En las últimas décadas, el reconocimiento del valor ambiental de los humedales fue creciendo de manera sostenida. Lo que antes era un tema poco conocido, hoy forma parte de la agenda pública a partir de la toma de conciencia sobre su importancia para la biodiversidad, el equilibrio ecológico y la vida humana. En ese contexto, en Berisso comenzó a gestarse una iniciativa para declarar al Canal Génova como “Paisaje Protegido Municipal”.

La propuesta es impulsada por el naturalista Julio Milat, investigador y divulgador con amplia trayectoria en el estudio de los ecosistemas regionales. Según explica, el canal constituye un verdadero corredor biológico, es decir, un espacio por el que circula la vida de más de cien especies de flora y fauna, lo que lo convierte en un ambiente natural de gran valor en pleno entorno urbano.

El proyecto comenzó a tomar forma a partir de una serie de reuniones que Milat mantuvo con el intendente Fabián Cagliardi y con la presidenta del bloque PJ–Unión por la Patria en el Concejo Deliberante, Beatriz Grasso, además de un encuentro posterior con concejales oficialistas. El objetivo es generar consensos para elaborar una ordenanza que reconozca formalmente el valor ambiental del canal.

Un humedal en pleno ingreso a la ciudad

Berisso cuenta con una particularidad que no es común en muchas ciudades: un humedal urbano visible en uno de los principales accesos al distrito. El Canal Génova —históricamente conocido como “Desaguadero”— mantiene una conexión permanente con el Río de la Plata, lo que permite el ingreso constante de nuevas aguas y favorece la diversidad biológica.

En sus márgenes y aguas conviven numerosas especies. Entre la flora se destacan margaritas de bañado, achiras, juncos, sagitarias, serruchetas, ceibos y espadañas, mientras que en la fauna pueden encontrarse lagartos, tortugas, coipos, biguáes, caraos, patos, garzas, sábalos, anguilas y caracoles, además de insectos polinizadores y picaflores.

Protección sin afectar el uso del espacio público

Uno de los puntos que Milat considera clave es despejar dudas o temores entre los vecinos sobre lo que implicaría la declaración del canal como humedal protegido.

“El reconocimiento oficial no significa que el lugar se descuide o que la vegetación crezca sin control”, explicó. Según detalló, la parquización se mantendría y el pasto continuaría corto, preservándose únicamente dos metros de las orillas para permitir que el humedal cumpla sus funciones ecológicas.

La idea, subrayó, es proteger el ecosistema sin alterar las actividades recreativas o sociales que actualmente se desarrollan en el espacio público, promoviendo al mismo tiempo una mayor conciencia ambiental.

Participación científica y articulación institucional

Para avanzar en el proyecto se busca conformar una mesa de participación con especialistas del ámbito científico, que puedan aportar información y recomendaciones técnicas.

Entre los respaldos ya obtenidos figura el del grupo de investigación de humedales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). También están previstas reuniones con el Instituto de Biotecnología de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata, la Autoridad del Agua y otras instituciones vinculadas al ambiente.

Además, en las últimas semanas se mantuvieron intercambios con funcionarios ambientales del municipio de San Isidro, distrito que desarrolló políticas específicas para la protección de humedales y cuya experiencia puede servir como referencia.

Soluciones ambientales y mejor gestión del canal

La eventual declaración del canal como Paisaje Protegido Municipal permitiría abordar de manera más efectiva algunos problemas actuales, como el arrojo de basura o escombros en determinados sectores, una situación que se repite periódicamente.

También facilitaría la articulación entre distintas áreas del Estado que tienen intervención en el canal, promoviendo mejores prácticas de mantenimiento y gestión ambiental.

Milat remarca que no se requieren grandes inversiones para avanzar en esta iniciativa, sino principalmente coordinación y conciencia sobre el valor del ecosistema.

La importancia de los humedales

Los humedales son ambientes en los que el agua está presente en superficie durante buena parte del año. Dentro de esta categoría se incluyen lagunas, esteros, arroyos, ríos, costas y bañados.

Entre sus funciones más importantes se destacan:

  • Reservorio de biodiversidad
  • Amortiguación de inundaciones y sequías
  • Filtrado de contaminantes y sustancias tóxicas
  • Recarga de acuíferos

En el caso del Canal Génova, estas funciones se combinan con una característica singular: su interacción permanente con la vida urbana de Berisso.

Mirada a futuro

Entre las acciones complementarias que podrían impulsarse si avanza el proyecto figuran la incorporación de especies nativas en la zona —como ceibos— y la necesidad de avanzar con la ampliación de la red cloacal, para evitar que desechos cloacales lleguen al canal a través de desagües pluviales.

Para Milat, el desafío central es seguir fortaleciendo la conciencia ambiental en la comunidad.

“Los humedales cumplen funciones vitales e imprescindibles. Es importante que cada vez más personas conozcan su valor y comprendan por qué debemos cuidarlos”, señaló.

De prosperar la ordenanza, Berisso podría consolidar un modelo de convivencia entre la ciudad y la naturaleza, preservando uno de sus paisajes más representativos y valiosos desde el punto de vista ambiental.