La condena a prisión perpetua contra el ex policía bonaerense José Antonio Cáceres volvió a quedar en el centro del debate judicial luego de que el caso llegara a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El máximo tribunal analiza actualmente el expediente tras la presentación de dos amicus curiae que solicitan una revisión integral de la causa por presuntas inconsistencias en la valoración de pruebas periciales y testimoniales.
El fallo que condenó a Cáceres fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº1 de La Plata, integrado por los jueces Hernán De Castelli, Inés Sanucci y Silvia Hoerr. La sentencia no fue unánime: Hoerr emitió un voto en disidencia, un aspecto que cobra relevancia al tratarse de la pena máxima prevista por el Código Penal.
La acusación estuvo a cargo del fiscal Martín Chiorazzi, con la participación de la querella representada por la abogada Verónica Bogliano. En tanto, la defensa del ex efectivo policial es ejercida por el abogado Fabián Améndola, quien impulsó los recursos extraordinarios que permitieron que el caso llegara al máximo tribunal.
El origen de la causa
El hecho que derivó en la condena ocurrió el 21 de octubre de 2011 en Berisso, durante un operativo policial en el que varios efectivos respondieron a un alerta del Comando de Patrullas por una motocicleta presuntamente robada.
Tras una persecución que finalizó en la zona de calle 93 bis entre 126 y 126 Norte, los agentes detuvieron a un menor de edad que había abandonado el rodado e ingresado a una vivienda. En el mismo procedimiento también fue aprehendido Néstor Ariel Canizzo, propietario de la casa, quien tenía un pedido de captura vigente del Juzgado de Ejecución Nº1 de La Plata.
Ambos fueron trasladados a la comisaría tercera de Berisso. Posteriormente, Canizzo fue derivado a la comisaría cuarta, donde permaneció alojado en un calabozo junto a otro detenido, Víctor Raúl Elguera Villegas.
De acuerdo con el testimonio de este último, durante la noche Canizzo comenzó a manifestar malestar físico, con tos persistente y episodios de vómitos. El testigo relató que incluso llegó a escupir sangre y que en un momento le fueron suministradas dos pastillas de Buscapina que, aparentemente, aliviaron momentáneamente sus síntomas.
Sin embargo, con el paso de las horas el cuadro se agravó. Elguera Villegas declaró que el detenido tenía dificultades para respirar y manifestaba sentir mucho frío. Cerca de la medianoche, según su relato, Canizzo cayó desde la cama superior del calabozo y quedó tendido en el suelo sin responder.
Los policías solicitaron asistencia médica y una ambulancia acudió al lugar, pero al arribar los profesionales constataron que el detenido ya había fallecido.
Las pericias y la controversia judicial
La autopsia oficial realizada por peritos forenses determinó que la muerte de Canizzo se produjo por una insuficiencia cardíaca congestiva agravada por consumo de drogas. Según esa evaluación, no se detectaron signos de golpes, lucha ni lesiones traumáticas compatibles con agresiones.
No obstante, años más tarde, una pericia fotográfica presentada por una organización de derechos humanos de La Plata —basada en el análisis de imágenes y sin intervención directa sobre el cuerpo— fue incorporada a la causa y considerada por el tribunal durante el proceso judicial.
El juicio oral se desarrolló entre el 20 de marzo y el 11 de abril de 2019. Finalmente, el 30 de abril de ese año, el tribunal condenó por mayoría a prisión perpetua a cuatro efectivos policiales, entre ellos José Antonio Cáceres, al considerarlos responsables del homicidio calificado del detenido ocurrido en el marco de sus funciones.
El reclamo de la familia
La familia del ex policía sostiene desde entonces que la condena se basó en una interpretación errónea de las pruebas. Su hijo, Agustín Cáceres, asegura que existen elementos periciales y documentales que demostrarían la inocencia de su padre y denuncia que el caso estuvo influenciado por presiones externas.
Además, remarca una situación que consideran llamativa: los otros tres policías condenados en la misma causa ya recuperaron la libertad, mientras que Cáceres continúa detenido.
“Llevo años viendo a mi papá preso, lejos de su familia, pagando por algo que no hizo”, expresó el joven, quien impulsa una campaña para visibilizar el caso y lograr que la Corte Suprema revise el fallo.
Mientras tanto, el expediente permanece bajo estudio del máximo tribunal del país, que deberá definir si confirma la condena o si ordena una revisión del proceso judicial que mantiene al ex policía detenido desde hace más de seis años.

