
llegó ayer el verdurazo a Plaza de Mayo. Cientos de familias que integran la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) se movilizaron para regalar 20.000 kilos de verduras con la finalidad de visibilizar la crisis que atraviesa el sector de horticultores. Casi cuatro cuadras de cola llena de jubilados con y sin changuitos, desocupados con bolsos y bolsitas, mujeres con bebés y sin ellos, algunos, vecinos de la zona, otros, una gran mayoría, llegados tras varias horas de viaje desde el conurbano se concentraron para llevarse algo de verdura regalada. La escena de una necesidad extrema se prolongó durante horas apenas a cuatro cuadras del Foro de Negocios donde el presidente Mauricio Macri trataba de seducir a empresarios para invertir en el país. “Son imágenes que creíamos sepultadas en la historia argentina. Con mi compañero nos rompimos el alma para que esas imágenes no se repitan”, remarcó la ex presidenta Cristinta Fernández de Kirchner en su charla en ATE (ver página 10). El ministro de Agricultura, Ricardo Buryaile, salió al cruce de la protesta: “Nunca me pidieron una reunión”, dijo y los mandó a que : “En lugar de regalar en Plaza de Mayo vayan a vender a la feria”.

