El Gobierno Nacional ha decidido suspender la entrega de medicamentos gratuitos a los jubilados, lo que ha generado una profunda preocupación. La medida ha generado un clima de desesperación entre los jubilados, muchos de los cuales dependen de tratamientos crónicos.

Tras el recorte de cobertura para medicamentos, durante la mañana de este martes afiliados de Pami se agolparon en la sede de Berisso, ubicado en 8 y 161, para tramitar la continuidad del beneficio o intentar evitar el final.

El clamor de los jubilados también estuvo marcado por la desinformación y las promesas incumplidas; y en el medio de este caos los afiliados del servicio asistencia medica exigen respuestas rápidas y eficientes en el sistema.

La falta de comunicación y la ineficiencia del sistema son los puntos más cuestionados por los jubilados, quienes se sienten cada vez más olvidados.