En el marco de la 48° edición de la Fiesta Provincial del Inmigrante y Fiesta Nacional de la Inmigración, dialogamos con el embajador cultural Leandro Ponce, y con el viceembajador cultural Joaquín Dos Santos De Santis, integrante de la colectividad italiana, quienes expresaron su emoción y orgullo por el periodo de representación 2024-2025.
Ponce remarcó el valor simbólico de la presentación de los representantes infantiles: “Es una fecha muy especial porque ellos nos dan un ejemplo de unión, respeto y tolerancia, valores que nos transmitieron los inmigrantes y que siguen vigentes en las nuevas generaciones. Ver cómo los chicos viven esta fiesta con tanta pasión es emocionante. Aunque nacieron en Berisso, pareciera que representan naturalmente al país de origen de sus abuelos o bisabuelos. Nuestra ciudad es una verdadera escuela de cultura y valores”.
Por su parte, Dos Santos De Santis destacó el carácter identitario de la celebración: “La Fiesta del Inmigrante no es solo de las colectividades, es de todos los berissenses. Durante el año nos preparamos para ofrecer lo mejor en gastronomía, cultura e historia. Esta edición recién comienza y todavía quedan momentos centrales como el desembarco simbólico, el desfile y la elección de los embajadores. Invitamos a todos a disfrutar de esta gran fiesta que nos representa”.
Ambos coincidieron en la importancia de la unión entre las colectividades y el rol que cumplen como representantes junto a Mora Dowling y Victoria Ochoa Di Pasquasio, el integrante de la colectividad búlgara, expresó «compartimos esta experiencia desde la infancia en nuestras instituciones. Hoy, vivirlo juntos desde este lugar de representación es muy especial”.
De Santis, integrante de la colectividad italiana: “Lo que hacemos, lo hacemos con el corazón. Coincidimos en ideales, en tradiciones, en cultura, y eso nos potenció como grupo para poder darle lo mejor a la fiesta de los berissenses”.
En cuanto al rol de los niños en las colectividades, ambos lo definieron como un legado vivo: De Santis expresó: “Es un orgullo ver a los chicos, notar cómo lo aman y lo sienten. Nosotros también fuimos parte de los ballets infantiles y sabemos la responsabilidad que se transmite desde pequeños. En la casa nace el amor por una cultura, pero en la colectividad se refuerza”.
Finalmente, Ponce resaltó el mensaje de paz que deja esta celebración: “En un mundo tan convulsionado, los representantes infantiles nos demuestran que Berisso sigue siendo cuna de paz, de integración social y cultural”.

