La tensión entre Irán e Israel alcanzó un nuevo punto crítico este sábado, luego de que el gobierno iraní confirmara que el saldo de víctimas fatales por los bombardeos israelíes ya supera los 400 muertos y más de 3.000 heridos, desde el inicio de las hostilidades el pasado 13 de junio.

Entre los fallecidos se encuentran al menos cinco miembros de la Guardia Revolucionaria, un científico nuclear y decenas de mujeres y niños, según informó el portavoz del Ministerio de Sanidad iraní, Hossein Kermanpour. En un comunicado difundido en redes sociales, precisó que 457 personas requirieron intervenciones quirúrgicas y que la mayoría de las víctimas son civiles.

Objetivos militares y científicos en la mira

En las últimas horas, la Guardia Revolucionaria confirmó la muerte de cinco de sus miembros en un ataque aéreo en la ciudad de Jorramabad, mientras que también se reportaron bajas en otras provincias como Zanjan y Jorasán del Sur. Uno de los blancos más sensibles fue la residencia del científico Isar Tabatabai-Qamsheh, quien murió junto a su esposa en un ataque atribuido a Israel. Tabatabai-Qamsheh era un ingeniero con amplia trayectoria en el programa nuclear iraní.

Se trata del décimo científico vinculado al desarrollo atómico iraní asesinado desde el estallido del conflicto, según medios locales.

Recrudecen los ataques a instalaciones nucleares

La Fuerza Aérea israelí bombardeó nuevamente la planta nuclear de Isfahán, uno de los puntos neurálgicos del programa nuclear iraní. El vocero del Ejército israelí, Effie Defrin, aseguró que el nuevo ataque buscó “reforzar los logros” obtenidos en el primer operativo del 13 de junio.

Las autoridades iraníes, por su parte, descartaron que se haya producido fuga de materiales peligrosos. Sin embargo, tanto Isfahán como Natanz han sido blanco de intensos ataques en los últimos días, lo que genera preocupación internacional por el riesgo de un accidente nuclear.

Irán responde con drones y misiles

En respuesta a los ataques, Irán lanzó 40 drones hacia territorio israelí, que fueron interceptados por los sistemas de defensa, según informó el gobierno de Benjamín Netanyahu. Desde el inicio de la ofensiva, Irán habría disparado unos 460 misiles balísticos, de los cuales solo 24 impactaron en zonas urbanas, de acuerdo al Ejército israelí.

Entre los objetivos alcanzados se encuentran una refinería en Haifa, un hospital en Beersheva y el Instituto Weizmann de Tel Aviv. Además, un misil impactó contra la mezquita Al Jarina en Haifa, dejando varios heridos.

Israel intensifica ataques y advierte sobre una guerra prolongada

Israel también reportó un masivo ataque aéreo sobre Ahvaz, en el suroeste de Irán, donde se destruyeron sistemas de radar y depósitos de lanzamisiles. El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, advirtió que el país debe prepararse para un conflicto prolongado con Irán.

En paralelo, el primer ministro Netanyahu sostuvo que la eliminación del líder supremo iraní, ayatolá Ali Jameneí, podría poner fin a la confrontación. El diario The New York Times reveló que Jameneí, desde un búnker, designó a tres posibles sucesores y solicitó a la Asamblea de Expertos que actúe rápidamente en caso de su muerte.

Irán no cederá en su programa nuclear

Pese al creciente número de víctimas y ataques, el presidente iraní Masud Pezeshkian reiteró que su país no abandonará su programa nuclear bajo ninguna circunstancia. En una conversación con su par francés Emmanuel Macron, afirmó estar dispuesto a dialogar, pero subrayó que su gobierno “responderá con más fuerza” si continúa la agresión israelí.