Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y una de las figuras más emblemáticas de la lucha por los derechos humanos en Argentina, falleció este domingo a los 95 años. La reconocida activista se encontraba internada en el Hospital Italiano, según trascendió en las últimas horas.

La noticia fue confirmada por la organización a través de un emotivo mensaje difundido en sus redes sociales, donde destacaron su compromiso, su militancia y el legado que deja tras décadas de lucha en defensa de la memoria, la verdad y la justicia.

“Gracias por enseñarnos que amar es resistir, que la única lucha que se pierde es la que se abandona y que no existe fuerza más grande que la del amor”, expresaron desde Madres de Plaza de Mayo al comunicar su fallecimiento.

En el comunicado, sus compañeras y compañeros recordaron además su capacidad para acompañar a las nuevas generaciones y construir puentes entre distintas luchas sociales. “Con una generosidad inmensa abriste caminos, sembraste compromiso y nos hiciste parte de una causa colectiva mucho más grande que uno mismo”, señalaron.

Taty Almeida se convirtió en una de las voces más representativas del movimiento de derechos humanos en Argentina tras la desaparición de su hijo Alejandro durante la última dictadura militar. Desde entonces, dedicó su vida a exigir justicia por los detenidos desaparecidos y a mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado.

A lo largo de los años, participó activamente de las históricas rondas en Plaza de Mayo y se transformó en un símbolo de la defensa de los derechos humanos, siendo reconocida tanto a nivel nacional como internacional por su incansable labor.

“Nos queda la responsabilidad de seguir contando la historia para que nunca vuelva a repetirse; de seguir gritando bien fuerte ‘Nunca Más’; de defender la memoria, la verdad y la justicia como vos nos enseñaste”, expresaron desde la organización en su despedida.

Con su fallecimiento, Argentina pierde a una de las referentes más importantes de la lucha por los derechos humanos, aunque su legado continuará presente en cada reclamo por memoria, verdad y justicia.