Por Matías Arévalo
Hace meses que la interna peronista se puso en marcha, sin embargo en los últimos días se profundizó con tanta rapidez que es difícil analizar todos los eventos que la rodean. De un lado se pueden encontrar a Cristina, líder indiscutida de una parte importante de la oposición, y del otro lado, se encuentra Quintela, el gobernador riojano que comenzó hace meses a caminar el país con un mensaje claro, ser el presidente del Partido Justicialista.
El análisis se centrará en los últimos acontecimientos de la interna, y los dichos de los principales dirigentes tanto a nivel nacional como provincial y el viento de cola que trae la sorpresiva interna.
Los primeros días de octubre Cristina Fernandez de Kirchner círculo a través de sus redes sociales que “acepta debatir la unidad”, el mensaje fue claro, la dos veces presidenta se postuló para presidir el Partido Justicialista. Muchas fueron las sensaciones que generó, desde un lado aceptaron la directiva y rápidamente se enfilaron detrás de ella, mientras que otros no aceptaron el deseo de la “jefa”, dirigentes de renombres tales como Pablo Moyano enfatizaron que “es re al pedo la interna, el enemigo el Milei”.
Si bien Cristina tiene un amplio apoyo por parte del peronismo, a través de Maximo Kichnner solo le reprochaban a un dirigente la toma de su postura, desde la Cámpora vieron con un gran descontento la decisión que tomó el gobernador Axel Kiciloff de llamar a la unidad y no darle su apoyo a Cristina, desde el entorno de la dirigente lo ven como un acto desagradecido ya que “ella le dio todo” lo que tiene ahora.
Tal como lo dijo el gobernador en Berisso el 17 de octubre, su principal objetivo es resguardar a los bonaerenses de la políticas del gobierno de Javier Milei y crear una alternativa superadora que le devuelva la esperanza a los argentinos. Lo cierto es que desde el entorno del gobernador están molestos por los reiterados dardos que lanzan a su gestión y persona desde el Instituto Patria, esa puede ser una de las claves para entender su postura.
Del lado de Quintela, ven como una oportunidad ir a elecciones y aunque las pierdan el hecho de competir es “ganancia”, la realidad es que el gobernador riojano hizo la tarea de avisar previamente a todos los actores que quería comenzar a caminar el país para ser el nuevo presidente del PJ, desde su entorno, creen que si Cristina quiere ser la presidenta debería haber avisado de previo ya que Quintela podría haberse ordenado mucho antes de que la interna se profundice.
La interna no sólo azota a nivel nacional o provincial, en la ciudad también traerá viento de cola por lo que habrá una gran expectativa de cara a las próxima elecciones del año 2025. Un gran dirigente del armado de Kicillof que estuvo presente antes de que se realice el acto por el “día de la lealtad”, mencionó que el año que viene “habrá internas en todos los partidos”. Habrá que esperar a ver cuál será el desarrollo lo cierto es que no logra verse un problema político el partido justicialista de Berisso, en ese sentido, parece estar en consonancia con los dichos del gobernador provincial. Es la gestión lo que parece importar a la gestión municipal.
Habrá que esperar el desarrollo de la interna y como el proceso electoral del partido se lleva a cabo, la realidad es que hay más dudas que certezas ¿judicializar la elección es el camino correcto?, ¿competir por la conducción sin plantear de qué manera ordenar al peronismo, vale la pena?.

