La dirigente ensenadense Susana González fue elegida como nueva presidenta del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata, un cargo de fuerte peso político y económico para la región. Reemplazará a José María Lojo y se convertirá en una pieza central dentro del esquema de poder que impulsa el intendente Mario Secco, quien suma influencia en un ámbito clave para el desarrollo productivo bonaerense.

González, de 57 años, es abogada recibida en la UNLP, madre de cinco hijos e hincha de Gimnasia. Se desempeñó como diputada provincial por la Tercera Sección Electoral entre 2017 y 2025 y durante ese período presidió la Comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia, además de representar a la Legislatura en el Consejo de la Magistratura de la Provincia.

De origen peronista y con militancia desde joven, se había alejado del partido durante la interna entre Antonio Cafiero y Carlos Menem, pero retomó la actividad política con la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia en 2003. Su vínculo con Secco se consolidó cuando comenzó a trabajar como abogada del Sindicato de Trabajadores Municipales de Ensenada, espacio desde el cual iniciaron un recorrido político compartido en el Frente Grande y, actualmente, en el Movimiento Derecho al Futuro, alineado con el gobernador Axel Kicillof.

Con un perfil frontal, González protagonizó debates intensos en la Legislatura, tanto con referentes libertarios como con dirigentes de La Cámpora, en el marco de las tensiones internas del peronismo bonaerense. Durante sus mandatos impulsó leyes de relevancia, como la Ley Ángel Azul, el anticipo jubilatorio para beneficiarios del IPS y proyectos vinculados al Astillero Río Santiago. Antes de dejar su banca logró además la sanción de la ley de expropiación del edificio de la ex fábrica de sombreros de El Dique, donde se proyecta un complejo educativo y cultural.

Su desembarco en el Puerto La Plata se produce en un momento estratégico. La empresa Camuzzi confirmó una inversión inicial de USD 350 millones para obras vinculadas a la exportación de GNL desde Vaca Muerta, con un plan total de USD 3.900 millones a ejecutar en los próximos 20 años y comienzo previsto para 2026. El proyecto promete un fuerte impacto en el empleo, la logística y el perfil productivo de la región capital, en un contexto económico marcado por el ajuste nacional y la disputa por inversiones de alto impacto.