En el predio de la empresa Acerías Berisso ubicado en la calle 128 entre 4 y 5, los empleados mantienen su decisión de ocupar la planta industrial luego de que se paralizara la producción y se abriran severos incumplimientos por parte de la firma.
Los trabajadores denuncian que la empresa retiró materiales de la fábrica, dejó fuera de pago varios salarios y no asistió a la audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, rompiendo así la conciliación obligatoria establecida.
El conflicto tiene origen en abril, cuando comenzaban las irregularidades con los haberes. El detonante llegó el 6 de octubre, día en que los trabajadores hallaron la planta paralizada y sin acceso, ante lo cual optaron primero por retención de tareas y finalmente por bloquear el ingreso y la salida del edificio.
Según informaron los empleados, la producción está frenada y la empresa presenta un plan de readecuación que intenta conservar apenas 30 puestos de trabajo, aunque en la planta hay más de 50 empleos directos y unos 400 indirectos amenazados.
Por su parte, la cartera laboral supervisa el trámite con el objetivo declarado de preservar las fuentes laborales, aunque el clima entre los representantes de la compañía y los trabajadores sigue siendo de tensión, desconfianza y falta de avances concretos.
Los empleados han advertido que sostendrán la toma y las acciones de fuerza mientras no reciban los sueldos atrasados y no se garantice el no vaciamiento de la fábrica, acogidos además por el respaldo de organizaciones sociales, sindicales y políticas locales.
Para la comunidad de Berisso este conflicto representa una señal de alarma en el sector industrial, recordando la importancia de mantener la actividad productiva y los empleos en la región.
Cabe esperar qué medidas tomará la empresa y cuáles serán los próximos pasos del Ministerio de Trabajo para lograr una salida al conflicto.

